“La labor del voluntariado como rescatistas y paramédicos, lo ejercemos desde el alma para salvar vidas”.
Marisela Casique Rodríguez, llamada por el componente de la FANB como “Mamá Casique”, es un ejemplo a seguir en las labores de rescate. Es una heroína digna de admirar y nos complace darla a conocer en esta entrevista.
Por: Yajaira Soler Mendoza.
Fotos: Joel Ochoa.
Caracas, 27 de junio de 2021 (Prensa PGR) En nuestra sección comunicacional de Héroes Anónimos, en su edición nro. 12, nos complace presentar a Marisela Casique Rodríguez, conocida como “Mamá Casique”. Nacida en Caracas el 31 de mayo de 1965. Casada, con tres hijos. De profesión rescatista y paramédica. Fundadora del Grupo de Rescate “Antonio José de Sucre”, y presta sus servicios voluntarios hace más de tres décadas (ocho años, fueron dedicados a la Fundación Amigos de la Vida).
Breve historia del Grupo de Rescate Antonio José de Sucre
El Grupo de Rescate Antonio José de Sucre es una organización sin fines de lucro, fundada el 8 de agosto de 1981, junto a quince integrantes. Cuatro de ellos fallecieron, y seis residen fuera del país. En la actualidad, se mantienen cinco de sus miembros fundadores.
Su objetivo principal es el salvar y preservar vidas. Tienen presencia solamente en el Área Metropolitana de Caracas. Sin embargo, con su espíritu de solidaridad, de cooperación y humanismo, están a la disposición de apoyar en otras regiones del país, como en el exterior.
Mamá Casique: La madre de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB)
Expone nuestra entrevistada: “Pienso que esos hombres y mujeres –siendo la mayoría jóvenes–, se encuentran fuera de sus hogares durante semanas, e incluso, meses. Requieren los consejos, las orientaciones y el calor de una madre. En 21 años que he estado al lado de la FANB, me he ganado el respeto, la confianza y el aprecio de este componente militar. Por esa razón, muchos de estos hombres y mujeres comenzaron a pedirme la bendición y llamarme ´Mamá Casique´, por cada consejo que les daba, por cada palabra de ánimo y de aliento, hasta lo reconfortante que ellos buscan, palpé que requieren el abrazo de una madre, un llamado de atención a tiempo, desahogarse ante sus problemas personales, laborales o de formación académica. Como ´Mamá Casique´, les he inculcado la espiritualidad y los valores, el dar sin recibir nada a cambio, el saber comprender y valorar a sus semejantes, extender la mano al más necesitado… Ese apoyo moral sea de compañeras y compañeros. Lo más importante, sean leales consigo mismos y con el prójimo (…) Como profesional, les he impartido los conocimientos de auxilios médicos, para que, en sus labores de combates, tengan las enseñanzas y lo apliquen en su momento oportuno”, argumenta.
El rol de ser esposa, madre y rescatista
Mamá Casique nos confiesa: “Cuando me llamaste, para organizar una entrevista para Héroes Anónimos, le pregunté a mi esposo ¿Cómo soy yo? Él me respondió con su franca sonrisa ´ ¡Linda y bella como siempre! También eres cariñosa, pendiente de todo y muy activa´. Luego les transmití la misma pregunta a mis hijos y me expresaron ´ ¡Eres muy activa, estricta y sobre todo, la mejor madre! ¡Estás pendiente de nosotros, y a veces, tus llamados de atención son necesarios, para nuestro bien! No puedes quedarte parada por un segundo, porque siempre quieres hacer algo´.Creo que mi familia me describió tal como soy. Me siento afortunada y bendecida, tener el apoyo de mi esposo Gerber Sutil (52 años de servicio voluntario en labores de rescate y paramédico). Él fue el culpable que yo esté activa en el Grupo de Rescate Antonio José de Sucre –entre risas–. Él es su coordinador y yo, la subcoordinadora (…) Mi hijos Jhossbert, de 31 años, es Licenciado en Comunicación Social. Además, domina lenguas como inglés e italiano. Jhandross, de 29 años, le gusta mucho la fotografía y es diseñador gráfico. Y el tercer hijo, Jherssmaine de 24 años, es fotógrafo. El segundo y tercer hijo no están conmigo, residen en Perú hace 4 años. Como toda madre, deseo que regresen a su hogar. Solo tengo conmigo a mi hijo periodista. Por esa razón, mis hijos no están conmigo en el grupo de rescate, porque se abrieron a su campo profesional. Ellos me decían: ´Si eso te hace feliz, disfruta tu trabajo de rescatista y paramédico, para salvar vidas´, y están acostumbrados que cuando estoy en una situación de riesgo o de peligro, se preocupan. Ellos saben que siempre regreso sana y salva a casa. No es un secreto que mi esposo sea el coordinador de este grupo de rescate, pues coordina también mi vida –risas–”, expresa nuestra entrevistada.
Anécdotas más impactantes que relata Mamá Casique
“¿Qué te puedo decir? Son muchas las experiencias que he vivido y son impactantes para contar: estuve en caídas de aeronaves, en la toma de centros penitenciarios como El Rodeo y Yare (Edo. Miranda), y en la extinta Planta (Parroquia Santa Rosalía), en el golpe de Estado de abril 2002, en las guarimbas… ¡Son muchas, pero muchas las anécdotas que tenemos acá en el Grupo de Rescate Antonio José de Sucre! Voy a hablarte sobre una de ellas. Nos asustamos mucho durante la toma de las cárceles de La Planta, El Rodeo y Yare. Nuestras vidas estuvieron en peligro. Gracias a Dios, salimos ilesos. También cuando estuvimos en las guarimbas. Nosotros como personal de paramédicos, no nos importara quien cayera –llámese cuerpos de seguridad, manifestantes, militantes del proceso revolucionario, periodistas, camarógrafos, fotógrafos, animales que estaban en ese lugar…– Teníamos que atenderlos, porque para eso nos formamos, para ayudar a quien lo necesitara, sin importar ideología política, religiosa, nivel social, color de piel… ¡Lo importante es salvar la vida de alguien!”, comenta Mamá Casique.
La importancia del voluntariado en las labores de rescatismo
Para Mamá Casique, el deber ser del voluntariado como rescatista o paramédico, es atender a la ciudadanía cuando su vida corre peligro. También el prestar apoyo a los hospitales o Centros de Diagnóstico Integral (CDI), a brindar servicio o apoyo médico, pues de esta manera, se disminuye la cantidad de pacientes que llegan a esos recintos hospitalarios.
Así mismo, a la hora de un desastre natural, disturbios, enfrentamientos armados (o hechos de violencia), operativos de los cuerpos de seguridad, etc; debe prestarse todo el conocimiento necesario a la ciudadanía, pues de esa manera –y siendo una actitud moral, responsable y de conciencia–, se disminuye el gasto público al Estado Venezolano, pues no se paga horas hombres/mujeres y los materiales que se obtienen, son donados por instancias públicas y privadas, como fundaciones.
¿Cómo contactar al Grupo de Rescate Antonio José de Sucre?
El Grupo de Rescate “Antonio José de Sucre”, por los momentos no cuenta con una sede administrativa, ni tampoco cuenta con redes sociales o páginas web, para contactarlos. “Cuando se tratan de grupos de rescate voluntarios, estamos adscritos a la Dirección de Protección Civil (a nivel de Distrito Capital, como Estadal, Municipal y Nacional). Muy poco nos prestan apoyo o equipos. Contamos con el apoyo de la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad (UNES), en cuanto a espacios de formación y entrenamiento. Con otros grupos de rescate, intercambiamos conocimiento y experiencias, a través de talleres o cursos de formación”, plantea nuestra entrevistada.
Reflexiones finales que comparte Mamá Casique
Antes de despedirse Mamá Casique, expresa su agradecimiento a nuestra sección “Héroes Anónimos” por la oportunidad de ser entrevistada y dar a conocer su experiencia como rescatista y paramédica voluntaria. Las palabras finales que deja para nuestras lectoras y lectores, son las siguientes: “Quisiera decir el por qué y el para qué de muchos de nosotros como voluntarios y voluntarias. Mientras que las instancias públicas y privadas, o la ciudadanía en general, puedan apoyar y tenderle la mano a un voluntario, que lo haga de corazón. Es la manera que tendrán muchas manos amigas recibir esa ayuda sin ningún tipo de interés, ni remuneración. La palabra lo dice voluntarios, porque ejercemos nuestro trabajo desde el alma, para salvar vidas. Nunca se cobra monetariamente al realizar nuestro trabajo. Uno lo hace de forma solidaria y humanista. Algunas veces, hemos dejado a la familia a un lado en fechas que a bien se pudiera compartir y divertirse (carnavales, semana santa, vacaciones, día de la madre, día del padre, cumpleaños, feriados patrios, navidad…) Mientras que la población disfruta sus espacios, nosotros trabajamos de forma voluntaria y prestando el apoyo a toda la ciudadanía”. Concluye Mamá Casique, derramándonos su bendición y hermosos deseos.





