Viernes, 18 Junio 2021 20:09

“Cuando asumes la responsabilidad de un museo, debes conocer a profundidad la historia del arte y la historia del país”

Cuando asumes la responsabilidad de un museo, debes conocer a profundidad la historia del arte y la historia del país”

Para el Dr. Carlos Ustáriz, Director del Museo Boliviano, expone la importancia de los museos en Venezuela, como espacios para involucrar a las comunidades organizadas con la historia y la cultura.

Por: Yajaira Soler Mendoza / Fotografías: Bernardo Suárez

Caracas, 20 de Junio de 2021 (Prensa PGR)

Esta edición N° 11 de “Héroes Anónimos”, es un verdadero honor de entrevistar a un investigador y a un referente del estudio de las artes y del patrimonio nacional e internacional. Se trata del Dr. Carlos Ustáriz, Director del Museo Boliviano (por segunda vez). Además, ha ocupado responsabilidades de dirección -como de Junta Directiva-, en instancias como: Instituto Nacional de Cultura y las Bellas Artes (INCIBA), Galería de Arte Nacional (GAN), Fundación Kuaimare, Fundación Monte Ávila Editores, Fundación Biblioteca Ayacucho, Biblioteca Nacional, Festival Internacional del Teatro, Orquesta Típica de Venezuela, Orquesta Sinfónica Nacional y otras instituciones culturales. Así mismo, ejerció funciones diplomáticas en la UNESCO. 

Llegamos al Museo Boliviano. Nuestro entrevistado nos invita a realizar un recorrido por los extraordinarios salones que llevan los nombres de las batallas que acompañaron al ejército Libertador: Boyacá, Junín y Pichincha, y hasta el Auditorium Batalla de Carabobo. ¡Es reencontrarnos con la historia del arte venezolano, desde su estilo arquitectónico! Además, nos recibe una exposición fotográfica, titulada “África y Venezuela, bailan y cantan por la unidad”, que recoge una muestra de las relaciones científicas, educativas, políticas, culturales e históricas, con la Madre África, tras la llegada de la Revolución Bolivariana.    

La responsabilidad del Museo Boliviano

Ustáriz en su primera gestión, no descansó para que esa edificación mantuviera una imagen patrimonial, convertida en museo y darle esa direccionalidad, una nueva forma dentro del contexto social. “En ese primer intento, nos convertimos en el epicentro cultural del centro de Caracas. En estos espacios realizábamos reuniones, conciertos, festivales y se recibían a las comunidades organizadas: Consejos Comunales, Organizaciones Afrovenezolanas, Sexodiversas, de Mujeres… Se reunían muchas personas que conquistaron estos espacios como un lugar de encuentro y de saberes, pero sin perder la esencia histórica y cultural, como instancia museística y bajo el cuidado patrimonial en perfectas condiciones que lo amerita”, asevera.

A medida en que comenzó a desarrollarse una programación permanente, se ha alcanzado una diversidad de ofertas y presentaciones culturales, dándole ese atractivo original de museo y más aún, en tiempos de pandemia.

Historia y construcción del Museo Boliviano

El edificio original del Museo Boliviano se construye en el año de 1911, en el ala norte de la Plaza Bolívar, por el Arquitecto Alejandro Chataing, bajo una construcción neoclásica. Con ese estilo, se construyó la antigua sede de la Biblioteca Nacional y la torre más alta de Caracas, el Observatorio Cajigal (que luego pasó a ser el Palacio de las Academias, y se creó ahí el gran salón Simón Bolívar).

El edificio del Museo Boliviano fue pensado para exaltar y difundir la figura heroica de Simón Bolívar, mediante el resguardo y la exhibición de una de sus colecciones de medallas y reconocimientos más relevantes (Sol del Perú, la Espada del Perú, la Medalla del Potosí), junto a numerosos objetos personales que constituían los tesoros exhibidos más destacados del Libertador.

No obstante, este museo representa el primer acercamiento de la arquitectura museística en Venezuela. Se resalta el sentido de proyección de futuro que anima a la concepción museológica, dentro del proyecto moderno de nación, y que significativamente, se inicia con la memoria del Padre de la Patria.

El Museo Boliviano es una pieza patrimonial de interés histórico: es un testimonio de la transformación urbanística de la Caracas del siglo XX.

Hay algo importante que debemos resaltar y poco se conoce: El nombre de esta instancia, se debe a las evocaciones del Libertador, como símbolo de identidad, respeto y honor patrio (desde 1910, comenzó a llamarse Boliviano). A partir del año 1927, la Real Academia Española cambia el vocablo de "Boliviano", a Bolivariano. Posteriormente, se le cambió el nombre al museo y se le coloca el nombre que aprueba el ente de la lengua española..

Con dicha evocación, se resaltaba el pensamiento y el legado del Libertador. Por esa razón, se crea el Museo Boliviano, bajo la administración del Gral. Juan Vicente Gómez, justo en el centenario del 19 de abril de 1811. Se adquiere una antigua casa, en las cercanías de la Plaza Bolívar. Esa casa se restaura, pero no pasa a ser directamente la sede del Museo Boliviano. Se destina para ser la Gobernación del Distrito Federal.

Relata Ustáriz: “Históricamente, Venezuela no tenía cultura museística. Los espacios culturales para esas épocas, eran escenarios de la élite para ´echarse los palos´ y conversar de sus viajes y negocios a Europa. Incluso, Guzmán Blanco tenía una gran obsesión con la figura del Libertador, que se sentía como él. También  era obsesivo con la cultura francesa, pues quería imponerla como forma de vida en la sociedad venezolana. El pueblo no estuvo asociado a ´la alta alcurnia´, ni tampoco vinculado a la cultura. Recordemos que la cultura era un espacio para la élite social, política, diplomática y militar. No para el pueblo venezolano”.

La historiografía de las Bellas Artes en Venezuela

Ahora bien, la historiografía de las Bellas Artes en Venezuela, se comienza a construir por intereses netamente políticos. No por intereses intelectuales. La única colección que existía, fue la donada por el Dr. José María Vargas y cuyo curador fue el naturalista Adolfo Heinz, que luego pasó a formar parte de la Colección del Museo de Ciencias.

Continúa nuestro entrevistado: “Respecto a las Bellas Artes, no contábamos con una línea de artistas de seriedad. Al llegar al poder Guzmán Blanco, varios artistas se perfeccionaron en las técnicas de las artes plásticas en Europa y así fueron dándose a conocer: Arturo Michelena, Antonio Herrera Toro, Cristóbal Rojas, Martín Tovar y Tovar, etc; y comenzaron a construir la historia de Venezuela a través de las artes plásticas. Antiguamente, solo se plasmaban vírgenes e imágenes sacras, porque el clero guardaba una gran colección de obras de arte religiosas. No existía ningún registro de carácter histórico”.

Datos de interés que debemos conocer, respecto al Museo Boliviano

Ustáriz, revela estos datos de interés, respecto al Museo Boliviano:

1)       En el año de 1873, se redacta por primera vez una carta –y aún se conserva–, donde Nicanor Bolet Peraza (escritor venezolano), solicita la construcción de un Museo dedicado al Libertador. Este escritor costumbrista, le plasma la idea a Adolf Heinz (naturalista), y a través de un militar de apellido Guaramato (se lo trajeron de Cilicia, actualmente Turquía), que sabía leer y escribir, y, además, dominaba geometría, física y topografía; se unieron en este proyecto.

2)      La cuadra donde está el Museo Boliviano, era llamada “La Cuadra de Vargas”. Vales destacar que el Dr. José María Vargas (eminente médico y primer presidente civil que tuvo la nación), cede esos espacios, para la construcción de la Universidad Central de Venezuela.

3)      Venezuela no tenía construcciones en curvas francesas. Sólo en cuadrículas (parcelas).

4)      La descomposición de la historiografía venezolana, se va olvidando. Gracias a dos grandes escritores positivistas de la talla de Key Ayala y Eduardo Blanco (éste último, autor de la obra Venezuela Heroica), comenzaron una línea vanguardista con la historia, donde rescataron la vigencia del héroe.

5)      Se publicó en los diarios de circulación (por avisos clasificados), quienes tenían piezas alusivas o pertenecientes al Libertador Simón Bolívar, debían presentarlas para comenzar a realizar un riguroso estudio de colección historiográfico y exhibirlas en el Museo Boliviano.

6)      La Casa Natal del Libertador, antes de darle su versatilidad patrimonial, era una tenería, una bodega, una relojería, una mercería, hasta un cuartel. Cuando la compran por suscripción pública, no hallaban como restaurarla, porque no había nada. En el Gobierno de Juan Vicente Gómez, comienza a resarcirse desde el aspecto histórico y patrimonial. Gómez tenía una deuda moral con la nación, debido al golpe de Estado que le dio a su compadre, el General Cipriano Castro.

7)      La Plaza Bolívar (o Plaza Mayor, como se le llamaba antiguamente), era un mercado abierto. En el año de 1874, se inaugura oficialmente, en el gobierno de Guzmán Blanco.

8)      El Museo Sacro, era una residencia de unas monjas y se convirtió en un cementerio de esa congregación. Se mantiene con el paso del tiempo, como una obra arquitectónica de la Caracas antigua.

9)      Entre las leyes y decretos de 1863-1878, en la era de Guzmán Blanco, se decretan los espacios para exposiciones de carácter histórico y cultural.

10)   El 14 de junio de 1912, se decreta oficialmente el Museo Boliviano (Gobierno de Juan Vicente Gómez, quien se convierte en su protector). El Cuerpo Diplomático de ese entonces, fueron invitados de honor de su inauguración. Los días domingos y fechas patrias, estaba abierto el Museo, de 8:00 am hasta las 12:00 m. Martes y jueves, de 3:00 a 5:00 pm. Los días sábados, eran destinados para visitas guiadas de estudiantes y las tropas acantonadas del Distrito Federal.

11)   El Dr. Luis Ramón Oramas, construye el primer diccionario de dialectos pumé y maquiritare. Es la primera vez que se publica un diccionario de lenguas indígenas. Se presentó en una de las primeras exposiciones del Museo Boliviano.

12)   La actual sede del Museo Boliviano fue construida como un edificio de cuatro plantas, con cuatro salidas. El responsable de realizar esta construcción, planteó estudiar los arabescos que conformaban este edificio. Cerca estuvo el Hotel King (quedó demolido y sólo quedó un gran hueco). Como no existían alcantarillados, Caracas era una bajada directa. Los desagües de las quebradas Catuche, Caroata y Tajamar, aterrizaban al Museo Boliviano (al igual que las cisternas que los recogían). Este edificio tenía un grave problema con el nivel friático: contenía todos los malos olores y la putrefacción de esos desagües.

13)   También, funcionó Laboratorios Vargas. Al frente, estaban los depósitos del aceite de hígado de bacalao (de la firma Scott). Además, Laboratorio Vargas tenía la única patente para desarrollar las presentaciones de dicho aceite.

14)   Se trajeron a belgas, para el diseño y la construcción de los acueductos. Realizaron la primera toma de agua en Venezuela. Donaron muchísimas cosas, para este gran trabajo. No obstante, los primeros cuadros de exposición del Museo Boliviano, también fueron traídos por los belgas. No se contaba con un cuadro. 

15)   Juan Vicente Gómez, dona unos terrenos a Laboratorios Vargas, por Quinta Crespo. El edificio del Museo Boliviano queda en ruinas.   

16)   Luego comenzó una investigación histórica para dar con el paradero de los planos arquitectónicos, de cómo se construyó el Museo Boliviano.  Fue una titánica búsqueda. Alejandro Chataing, deja unos escritos de cómo iba a ser la construcción de la nueva sede del Museo Boliviano. ¡Planteaba una gran belleza arquitectónica!

17)   Hubo un personaje llamado Christian Willhem (ciudadano danés, invitado a Venezuela por la Casa H.L Boulton), quien defendía su postura de ser el cronista de Simón Bolívar, e incluso, del Museo Boliviano. Según él, conservaba en su poder, ´un taburete donde el Libertador se sentaba a tomar sopa en tapara, en Santa Marta, Colombia´. Desde las investigaciones realizadas por nuestro entrevistado, lo pone en duda. Aparentemente, el Sr. Willhem fue contratado, para realizar una serie de estudios sobre los objetos presentes en el Museo Boliviano.

La presencia de la mujer en la vida de los museos

No obstante, comienza un cambio en el rol de la mujer, cuando frecuentó los museos. Para Ustáriz, estos espacios eran para hombres del medio intelectual, político, militar, diplomáticos y críticos del arte. No para mujeres. “Ellas comienzan a valorar la importancia del arte, desde su óptica personal, y en horario especial que no chocara con los hombres, para evitar el atentar contra la moral y las buenas costumbres de las damas en la sociedad de entonces (…) En las bellas artes venezolanas, también imperó el machismo. El arte femenino ocupó su lugar de importancia, para romper perjuicios, con el arte realizado y expuesto por hombres”, recalca.

 Por último, con su sincera diplomacia y amistad, expresa su agradecimiento a nuestra Sección “Héroes Anónimos”, por la entrevista realizada e invita a cada lector y lectora, disfrutar las exposiciones que ofrece el Museo Boliviano (con las medidas de bioseguridad), en el Centro de Caracas y ubicado en las Esquinas Pajaritos (detrás de la Iglesia San Francisco, frente a la Residencia de los Jesuitas y el Edificio José María Vargas, donde es la Sede Administrativa de la Asamblea Nacional). 

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