Jueves, 03 Junio 2021 17:16

Héroes Anónimos | “La enfermera es un ser humano importante para la sociedad”

Héroes Anónimos | “La enfermera es un ser humano importante para la sociedad”

Esta profesión es un gran riesgo en tiempos de Covid-19. Compartimos esta entrevista con dos heroínas de la salud: Mirta Jiménez y Carmen Huizi.

Por: Yajaira Soler Mendoza

Caracas, 30 de mayo de 2021 (Prensa PGR). - En nuestra edición N° 8 de “Héroes Anónimos”, nos complace presentar a dos mujeres que han hecho de su profesión, un instrumento al servicio de la salud y salvar vidas. Son trabajadoras del Hospital Pediátrico “Dr. Julio Criollo Rivas”, ubicado en El Cementerio, Avda. Luis Carlos Lairet, parroquia Santa Rosalía. Fue fundado en agosto de 1962. Antiguamente, era un centro de atención para pacientes con lepra y era llamado “El Degredo”.

Para Mirta Jiménez –quien confiesa se vino a Caracas muy joven, a prepararse como enfermera–, tiene 58 años de edad, oriunda de Acarigua (Edo. Portuguesa), lleva 32 años de trayectoria en su profesión. Es madre de un hijo y feliz abuela de un nieto. En los años de 1987-1989, se formó como Auxiliar de Enfermería. Egresada de la Universidad Nacional Experimental Rómulo Gallegos (Técnico Superior Universitario 2002-2006 y Licenciada 2004-2006), Maestría en el Centro Materno Infantil (2012-2015) y desde el 2019, está sacando una Maestría en Emergencia y Desastre Hospitalario, en la Universidad Ciencias de la Salud Hugo Chávez. En el Hospital Pediátrico “Dr. Julio Criollo Rivas”, ingresó en el año de 1992.  

Ser enfermera es un trabajo con vocación de amor y servicio a la humanidad

Para nuestra entrevistada, esta profesión es muy integral porque se trabaja en base al humanismo, al amor, arte, sacrificio, dedicación, vocación y responsabilidad. “Ser enfermera es identificarse con el prójimo, con el más necesitado, con el enfermo. Es llevar día a día el lado humano, desde el alma y nuestro yo interno. ¡Ha sido una gran experiencia trabajar esta profesión!  Brindo mi atención y apoyo a los pacientes, a las emergencias. Hasta nos convertimos en terapeutas, aliviamos las angustias, las tensiones y las preocupaciones de los pacientes. En cualquier escenario estamos dispuestas a salvar vidas”, asegura Jiménez.

No obstante, ante el fenómeno del Covid-19 ha sido alarmante y al decir de Jiménez “arriesgamos nuestras vidas en atender a las personas y cuidarlas”. Así mismo, la enfermera es un ser humano importante para la sociedad. “Cuando hablas de prestar y dar cuidados, de trabajar por la salud, de atender al prójimo; es algo tan importante que llevamos desde el alma y no toda persona asume esta gran responsabilidad. Este es un trabajo con vocación de amor y de servicio a la humanidad”, señala.

El espacio de trabajo como hogar

Para nuestra entrevistada, el Hospital Dr. Julio Criollo Rivas lo considera su hogar. El personal de enfermería trabaja a tiempo completo y esos espacios de salud, se convierten en sus hogares. “Es un sacrificio que hacemos para dejar a nuestra familia y dedicarnos a ser enfermeras. Me inicié en el Pérez Carreño y luego, junto al equipo de enfermeras que me acompañaron, me recibió con los brazos abiertos esta casa donde laboro hace 29 años. En total, tengo 32 años en el ejercicio de la profesión. Aquí damos el todo por el todo y no nos rendimos”, resalta.

La vida del paciente en primer lugar

Dada la situación pandémica, como social y económica  –y que nos ha golpeado fuertemente–, también afectan al sector de enfermeras. Sin embargo, estas heroínas de la salud, saben enfrentar adversidades. “Lo más hermoso de este trabajo es valorar la vida del ser humano y prestarle la debida atención. El paciente merece nuestro respeto y atención. El paciente no es una mercancía, ni un objeto monetario. A quienes se están preparando para el ejercicio de la Enfermería, les digo que hay que tener vocación por este trabajo”, expone Jiménez.

Aquí sigo y no me detengo

Para Carmen Huizi,  62 años de edad y 41 años de trayectoria como enfermera, el Hospital Dr. Julio Criollo Rivas, ha sido su escuela de formación y su hogar. “Ser enfermera es una vocación de ayudar a los demás. Es entregar tu vida con servicio y constancia, para atender y salvar vidas. Aquí sigo y no me detengo”.

Recuerdos anecdóticos

Comenzando sus inicios como enfermera (década de los 80), Huizi se le presentó una emergencia con una niña de 3 años, delicada de salud. No podían cateterizarle la vía. Una de sus colegas de guardia, se angustió por la situación y se arriesgaron a atenderla. Afortunadamente, la niña se salvó. Huizi y su colega de guardia, la trasladaron de inmediato al Hospital de Niños J.M de los Ríos (San Bernardino), para que recibiera la atención más directa. “Esa imagen quedó imborrable en mi memoria”, confiesa. 

Ser madre y ser enfermera

“Tengo tres hijos y he sabido complementar mis responsabilidades profesionales, como familiares. No es fácil, pero tienes que saber manejar ambas situaciones. Tuve la fortuna de contar con un horario de 7:00am a 1:00 pm, que me permitiera cumplir con las demandas laborales, como en el hogar. Al iniciarme en este trabajo, conté con el apoyo incondicional de mi hermana. Ella cuidó de mis hijos. Más que su tía, fue su otra madre. Sin su apoyo, no hubiera podido trabajar estos años de servicios como enfermera. Hay que estar pendiente del hogar. Hoy en día, mis hijos son profesionales y han salido adelante”, relata Huizi.

La formación tiene que ser humanista y de valores

Para nuestra otra entrevistada, su formación fue de altura. Se preparó con enfermeras que en sus tiempos, eran ejemplos a seguir. Fueron sus formadoras y por tal razón, comenzó a amar y valorar su camino como enfermera. “En mis tiempos, para optar a prepararse o trabajar como enfermera, presentabas un examen y tenían que conocer tu vocación y preparación. Si la aspirante no reunía o no cumplía estas exigencias, no podía entrar. Actualmente, son muchos los estudiantes que se están preparando para la carrera de enfermería, pero falta cultivarles la parte vocacional, motivacional y humanista. Mientras que otras y otros estudiantes, piensan en formarse para ganar y generar más dinero, sin pensar en lo humano”, acota Huizi.

Ser enfermera es un trabajo de guerreras

En tiempos de pandemia como lo que estamos viviendo, hay que palpar y observar la parte humana de quienes trabajamos por la salud. “Hemos perdido a muchas colegas en el mundo, por el Covid-19. Se arriesgaron por salvar vidas. Compartimos y convivimos con enfermos, con desvalidos. Son personas que dependen de nuestra atención y cuidados. Llevamos ética y valores, y no podemos abandonarlos. Estamos preparadas para salvar vidas y estar al lado del paciente. Contribuimos en esa lucha, para generar bienestar y tranquilidad a quienes recurren a nuestros servicios. En fin, ser enfermera es un trabajo de guerreras, somos restauradoras de la salud”, expresa nuestra segunda entrevistada.

Nuestro gremio es unido. Lo que le pasa a una enfermera, nos pasa a todas

Al preguntarle a la Lic. Huizi sobre el tema gremial, expresa que son unidas y lo que le pasa a una enfermera, le pasa a todas. Respecto al tema pandémico, no han podido estar activas en asambleas, en congresos, foros, entre otros. Aun así, están comunicadas por vía telefónica y redes sociales, con su gremio y demás colegas de otros hospitales de Caracas.

La prevención es necesaria y constante

Jiménez como Huizi, instan a la población venezolana a cuidarse del Covid-19, cumpliendo las medidas de bioseguridad y resguardarse en sus hogares. “La vida hay que valorarla, porque si te cuidas, nos cuidamos todas y todos. La prevención es necesaria y constante”.

 

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