“El teatro es una herramienta sanadora para la transformación social, para sensibilizar y emitir un mensaje positivo”
Entrevista a la actriz y directora de teatro zuliana, Yajaira Machado
Por: Yajaira Soler Mendoza
Caracas, 16 de mayo de 2021 (Prensa PGR).- En nuestra sección “Héroes Anónimos” (Edición N° 6), tenemos la ocasión de presentar a una artista zuliana: Yajaira Machado, quien es Licenciada en Filosofía, Postgrado en Antropología (La Universidad del Zulia-LUZ), actriz y directora de teatro. Nacida en Maracaibo el 23 de septiembre de 1977. Son sus padres Nelcy María Barrios Chica y Mario Manuel Machado. Tiene una hija de 12 años (Camila Carú, quien es motivo de su alegría, profesionalismo y vida). Con su trabajo cultural, ha fortalecido una generación de agrupaciones en las artes escénicas, en su ciudad natal. Así mismo, ha llevado el nombre del país en alto, en festivales internacionales de teatro. “Actualmente, curso el 5° semestre de Artes Escénicas (mención Teatro), en la Facultad Experimental de Artes de LUZ. Considero que el proceso de enseñanza y aprendizaje en el teatro es inagotable, nunca se detiene. Siempre hay algo nuevo que aprender”, argumenta.
Sus inicios y trayectoria en las artes escénicas
Expone nuestra entrevistada: “En el año de 1996 como estudiante de Filosofía, me inicié dentro de las artes escénicas, en los talleres de TELUZ (Teatro Estable de la Universidad del Zulia). No era muy normal estudiar Filosofía y Artes Escénicas. Recibí muchas críticas como ´¡Eso es para locos! ¡Vas a morir de hambre!´ y pare de contar. Obviamente, no soy una mujer con un poder económico de altura, pero gracias a mi profesión como filósofa, me desempeño como profesora universitaria y he salido siempre adelante. Tuve el apoyo constante de mi madre y de mis hermanas Mara y Sugey. Eso era suficiente para mí, pues fueron mis primeras espectadoras y seguidoras.
Así mismo, conté con el apoyo de mis maestros en mi ciudad natal. Debo destacar a Dianora Hernández (ya fallecida) y Arnaldo Pirela, quienes fueron parte fundamental en el proceso de formación en las Artes Escénicas (para ese entonces, no estaba la Facultad de Artes). Durante esos años, mi aprendizaje lo adquirí con los talleres de formación. Venían gente de Caracas y uno estaba allí pendiente: realizando los talleres, aprendiendo y empapándome de cosas. No me perdía una obra de teatro -tanto de las agrupaciones locales, nacionales e internacionales-. Definitivamente, ese cúmulo de experiencias marcó mi vida (…) Aprendí de todo, delante y detrás de los bastidores. Organizaba vestuarios, me preparé como apoyo escénico, actué como doble elenco en algunos montajes, me movilicé en la parte técnica y operativa, estaba activa en todos los ensayos de todas las obras -actuara o no-. Entre los años 1997 y 1998, empezaba a actuar. Mi primera participación fue en la obra ´El Difunto´ (del francés René de Obaldía). Destaco esta obra, pues estuvo más de 10 años en repertorios, pasó por varias versiones, y viajamos a varias regiones del país. Con esta obra teatral me gradué -por decirlo de alguna manera-. Dentro del teatro universitario di mis pasos al teatro profesional”, recalca Machado.
Una vez graduada en Filosofía, mantuvo sus lazos con la agrupación TELUZ, reafirmando su pasión con las artes escénicas. “Nunca me detuve. Estaba presente en la actuación, fui asistente de dirección, musicalizadora, productora, incursioné en el teatro con títeres –y cuya experiencia ha sido maravillosa-. Cada día fue una experiencia nueva y siempre aprendiendo de mis maestros, de los amigos actores y actrices. Estuve rodeada de gente muy sensible a las artes. Siempre me gustó ver y escuchar ¡Era lo que tenía que hacer en ese momento! He incursionado en las siguientes obras ‘La tarde de Amanda’, de Dianora Hernández (2003), ‘Planeta Teluciano’ (mi primer trabajo con títeres en 2003 y 2004), ‘Sangre de Cuervos’, de Denny Fernández (2007), entre otros montajes. También como parte de mi proceso, me incorporé como facilitadora de los talleres del TELUZ”.
La obra que más ha impactado en los escenarios. su experiencia como directora de teatro
En el año 2011 –cuando asume Machado su rol como directora teatral-, a través de su amigo poeta Carlos Angulo, le obsequia un poema muy largo a fin de transformarlo en una obra de teatro. Confiesa nuestra entrevistada, que fue un gran reto adaptar a “Canto Definitivo”, con el apoyo de Denny Fernández. “Esta obra trata de personas que padecen la esquizofrenia. Su autor de forma maravillosa los quiso visibilizar, quitándoles el estigma que la sociedad tiene con estos enfermos mentales. Empezamos un trabajo de investigación profundo, y conjuntamente con mi amiga Mercedes -quien dirige una fundación sin fines de lucro, atiende a estos pacientes y sus familiares, acá en Maracaibo-, conocimos este mundo e iniciamos el proceso de montaje en esta obra de teatro. La estrenamos en el 2012, presentándola en muchos lugares del país, como en el exterior. En 2019, se presentó en Lima (Perú). Actualmente, está en repertorio. Se trata del teatro social, crítico, que no pierde vigencia. Llevamos al espectador a otro nivel de experiencia, a la reflexión con esta temática y, a decir verdad, es un secreto a voces” (…) El teatro es una herramienta mágica y sanadora, para la transformación social, para sensibilizar y emitir un mensaje positivo. Nunca me cansaré de decirlo”, argumenta Machado.
En 2014, nuestra entrevistada montó la obra el ‘Vendaval Amarillo´, de César Rengifo. “Esta vez fue un riesgo mayor, en mi segundo trabajo de dirección. Estábamos con siete actores en escena. Fueron nueve meses de montaje y con un excelente elenco. Con esta obra, participamos en el Festival de Teatro de Caracas (Casa del Artista-2016), en el Encuentro Internacional de Teatro de Barranquilla (Colombia-2015), en el XXXIX Festival Internacional de Teatro de Oriente (2014), en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador y el Instituto Pedagógico de Barquisimeto (2016); en fin, llevar el mensaje del gran César Rengifo –quien tiene una poderosa vigencia–, a tantos escenarios. Así mismo, compartí una experiencia maravillosa con un centro de albergue para niñas en La Guajira, con esta obra de Rengifo. Estas niñas decidieron organizarla. Supieron de mi experiencia con este texto y me invitaron a participar. Lamentablemente, no pude ver el trabajo final. La experiencia fue gratificante, me conmovió estar en ese espacio (…) También empecé a investigar, a escribir, y el resultado de este proceso, fue llevarlo como ponente a varios congresos nacionales e internacionales”, resalta.
En el 2016, Machado fundó ´Entarimados Teatro y Títeres´ (agrupación independiente de Maracaibo). Bajo la conducción de Denny Fernández y nuestra entrevistada, han tenido mucha movida en los últimos años, con algunas piezas en repertorio: ´Relato de Mujer´ (de Denny Fernández y trata sobre la violencia hacia la mujer. Tuvo éxito en Perú, hace 2 años). No obstante, lograron grabarla buscando los espacios para presentarla por la vía virtual.
Conquistando espacios dentro y fuera del país
“Todos los espacios son significativos: Plazas, canchas deportivas, escuelas, liceos, universidades, comunidades organizadas en los barrios; hasta en el Teatro Baralt (Maracaibo) y la Sala José Félix Rivas (Teatro Teresa Carreño de Caracas), la Feria Internacional del Libro en el 2015 (donde nos presentamos con la obra del maestro Rengifo, con motivo de su centenario de nacimiento). Creo que todos los espacios se conquistan, y para ello lo más importante es el respeto y afecto al público, y llevar en alto, el mensaje que estás dejando en una obra de teatro.
A nivel internacional, participamos en los Festivales de Teatro de Uruguay (2011), (2011), en Barranquilla (Colombia-2016). En Perú, las experiencias han sido muy significativas y fortalecedoras. Participamos en el Festival Internacional de Teatro AJUTAP (2012), de la mano de la maestra Hildy Quintanilla Ocampo y su agrupación ´Mashara´. Regresamos al año siguiente, donde participamos en un laboratorio de investigación teatral. En los años 2018 y 2019, con ´Entarimados Teatro y Títeres´, visitamos la nación Inca -esta vez de la mano de los maestros María Gil e Ivan Luera, y la Asociación Cultural ´Haciendo Pueblo´-. En este último viaje, el intercambio de experiencias fue muy significativo: tuve la oportunidad de actuar con ellos y de participar en talleres de formación. Siempre estaré agradecida con ellos de forma recíproca.
En Ecuador, nos presentamos con las comunidades organizadas y demás agrupaciones de teatro. Son experiencias gratificantes y más aún, cuando se lleva en alto el nombre de Venezuela.
Nuestro trabajo ha llegado a todas partes, a todo tipo de público. Pensando en el teatro de títeres, decidimos incursionar para el público infantil. Como actriz y directora de teatro, organizo y creo mi trabajo, bajo el concepto de inclusión”, señala nuestra entrevistada.
El aplauso del público te alimenta, te llena de vida
La receptividad del público -o del espectador- que disfruta una obra teatral, llena a su director (a), a sus actores, actrices, equipo técnico y/o operativo, etc. Cuando ese público aplaude, se pone de pie y ovacionan, entendemos que esa receptividad y el mensaje de esa obra, les llegó. Cuando ese público se acerca a los actores, comienzan las felicitaciones, una grata conversación y llegan las preguntas. Es ese público (que se identificó con algún personaje en especial), abraza a sus actores o actrices, expresan sus emociones, ríen, lloran… No obstante, Machado comparte sus experiencias: “Cuando la madre o el padre de un niño o niña se acerca, está más conmovido que sus propios hijos. Te felicita, te toma de las manos con afecto y te abraza. ´¡Que hermoso trabajo han hecho!´, es lo que nos expresan. Cuando te dan las gracias y te preguntan cuándo vuelven, creo que allí está la valoración de tu trabajo”.
Reconocimientos recibidos
Yajaira Machado nos comenta que su agrupación teatral, ha recibido reconocimientos por parte de La Universidad del Zulia (LUZ). Así mismo, su participación en Festivales de Teatro en su entidad: “La Gran Explosión Cultural Bicentenaria”, organizado por el Instituto de las Artes Escénicas y Musicales (IAEM), con la obra “Canto Definitivo”, siendo su agrupación la ganadora a nivel regional. “Mi mayor premio y reconocimiento, es obsequiar momentos de alegría a los niños (as), transmitir un mensaje al pueblo que disfruta y valora este trabajo, es llevar una hora de alegría, de reflexión, de esperanza…”, resalta Machado.
Trabajando en pandemia
Indica nuestra entrevistada, desde que comenzó la pandemia, no han llegado a ninguna comunidad, más, sin embargo, se quedaron con una programación montada para visitar varias comunidades, y hasta la fecha, no se ha podido. Aun así, han participado en Festivales de Teatro por la vía virtual, con la obra ´Tolo en el jardín multicolor´ (escrita y dirigida por Denny Fernández), donde Machado participa como actriz y titiritera. “La idea de incursionar a estos festivales virtuales, es con la intención de atender al público infantil –siendo los más afectados por la estricta cuarentena y confinamiento en sus hogares-, al no seguir con su rutina normal. También sabemos que hay familias que no tienen acceso al internet, y a este público infantil no tiene esa posibilidad de ver una obra de teatro. De igual modo, aportamos nuestro valioso granito de amor y llegando hasta donde podemos.
De hecho, hace meses participé como ponente en el programa ´Experiencias de Mujeres en las Artes Escénicas´, con mi exposición ´Construcción en la puesta escénica: mi experiencia´, en el marco del ´1° Coloquio Internacional La Escena Artística y Perspectiva de Género. Mujeres Artistas no Musas´, organizado por la Universidad Autónoma del Estado de México. En estos tiempos, hay que buscar el lado positivo de la virtualidad, es decir, en tiempos de pandemia nos ha permitido visualizar otras experiencias, que quizás de manera presencial, hubiese sido imposible (búsqueda de apoyo financiero, situación de pasaporte, solucionar el hospedaje y otros gastos, entre otros)”, acota Machado.
Ser madre y trabajadora cultural
El ser madre no impidió que nuestra entrevistada siguiera su rumbo en las Artes Escénicas. Plantea que es un rol compartido y que disfruta al máximo. “Desde que mi hija Camila Carú, era una bebecita, ha estado conmigo en ensayos, en presentaciones, en talleres. Observa y sabe todo lo que hago, me ayuda a memorizar los textos, apoya con las críticas, etc. Desde el año pasado, nos acompaña en la parte técnica, como musicalizadora de la obra ´Tolo en el jardín multicolor´. No sé si más adelante ella quiera incursionar en el mundo teatral. Por ahora, mi madre y mi hija son mi gran apoyo”.
Hay que creer en lo que hacemos y lo que queremos desde el alma
“Estoy convencida que todas y todos somos esos héroes y heroínas, en cualquier escenario que nos desenvolvamos. Cada quien, desde su trinchera de luchas, desde su comunidad, desde su entorno… apuesta a defender nuestra autonomía. Estamos dispuestas y dispuestos a reivindicar nuestra identidad, cultura, orígenes… estamos dispuestos a seguir en la lucha. Mi mensaje es creer en lo que hacemos y lo que queremos desde el alma. Es apostar a la construcción de un mundo mejor, de una sociedad justa y con valores. El teatro y cualquier otra manifestación artística, es una herramienta indiscutible para lograr la transformación del país que queremos y soñamos. Agradezco esta sección comunicacional de “Héroes Anónimos”, de la Procuraduría General de la República, la maravillosa oportunidad dada por esta entrevista. Ese espacio visibiliza el trabajo de venezolanas y venezolanos que día a día, hacen su aporte valioso a la sociedad”, concluye nuestra entrevistada.





