Venezuela ratifica su posición histórica en foro a 60 años del Acuerdo de Ginebra
En un evento de relevancia diplomática en la Casa Amarilla "Antonio José de Sucre", el Gobierno Bolivariano conmemoró el 60° aniversario de la firma del Acuerdo de Ginebra. Durante el foro "Vigencia, legalidad y posición histórica de Venezuela", se ratificó este instrumento como el único marco jurídico vinculante para alcanzar una solución práctica y satisfactoria en la controversia sobre la Guayana Esequiba.
La actividad contó con la ponencia del Canciller de la República, Yván Gil, y la participación del Procurador General, Dr. Reinaldo Muñoz, en respaldo técnico y jurídico a la estrategia de defensa de la soberanía nacional.
Diplomacia de paz frente al despojo
El canciller resaltó que el acuerdo de 1966 representa la superación de un proceso viciado. "Nosotros no vamos a combatir la fuerza con fuerza. Combatimos la fuerza con la razón, con la palabra, con la diplomacia", enfatizó Gil, señalando que las controversias deben resolverse por vía pacífica y entendimiento directo, sin intervención de terceros.
El rigor jurídico: validez y consentimiento
El equipo jurídico encargado de la defensa del territorio desglosó los pilares legales que invalidan el Laudo de París y sostienen la vigencia del Acuerdo de 1966.
En este sentido, el Dr. Antonio Remiro Brotóns puntualizó que el Acuerdo de Ginebra no es un "pacto entre caballeros", sino un tratado entre sujetos soberanos con efectos jurídicos claros. Su firma implicó que las obligaciones preexistentes fueran sustituidas por las contenidas en el acuerdo.
Por su parte, la Dra. Esperanza Orihuela profundizó en la improcedencia de la judicialización unilateral ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ). Explicó que el consentimiento es imprescindible para activar cualquier procedimiento de arreglo y que Venezuela nunca ha consentido que la Corte resuelva asuntos relacionados con su integridad territorial.
Venezuela reafirma que la estabilidad regional reside en el respeto a la legalidad pactada en 1966, rechazando soluciones sin consentimiento soberano y ratificando su compromiso con la defensa de la patria.









