“El emprendedor tiene que aprender a emplear sus conocimientos y su talento, para producir y salir adelante”.
Para el Sr. Félix González, el amor por el trabajo debe incentivarse desde el hogar. Esa es la clave para formar a las nuevas generaciones de mujeres y hombres en la sociedad. También considera el emprendimiento como un mecanismo económico, que permite mejorar ingresos.
POR: YAJAIRA SOLER MENDOZA Y FIDEL ANTILLANO.
Nuestra edición número de Héroes Anónimos, se complace en presentar al Sr. Félix Humberto González. Nacido en el Municipio Boconó (estado Trujillo), el 20 de noviembre de noviembre de 1960. Casado con Omaira Caracas de González y padre de cuatro hijos (uno de ellos, fallecido). Desde su infancia, González aprendió el arte de la elaboración de hallacas y pastelitos andinos, oficio éste, heredado por su madre a manera de defenderse y saliera adelante, junto a sus hermanos. Nos abre las puertas desde su local y nos concede esta entrevista, con unas carabinas (hallacas de caraota y picante), pastelitos y malteadas (bebida tradicional de Boconó).
La juventud debe trabajar por sus sueños y emplear la creatividad
González pone de ejemplo a referentes religiosos como San Isidro Labrador, San Martín de Porras, el Beato José Gregorio Hernández y a otros más; como modelo a seguir adelante en medio de las adversidades. Así mismo, insta a la juventud venezolana a emplear la creatividad para abrirse a proyectos de emprendimiento, a prepararse mejor o trabajar por sus sueños. “La juventud debe proyectarse con una visión de futuro, que les permitan trabajar por lo que quiere y lo que le guste. Se encontrarán cualquier clase de obstáculos y no les será fácil. Pero al ser perseverantes, valientes y sobre todo tener fe, van trazando el camino que se proyectan. Eso sí, nuestros jóvenes deben apartarse de la quejadera y de pensamientos débiles o malsanos. El que quiera salir adelante, lo hace. El quiera dañarse, se daña”, sostiene nuestro entrevistado.
-¿Cómo nació esa inspiración de preparar alimentos tradicionales?
-Vengo de una familia humilde. Mi padre abandonó el hogar, cuando yo tenía un añito de vida. Mi madre le tocó duro asumir la crianza de 11 hijos (tiene 84 años de edad y reside en Charallave, estado Miranda y está activa en el negocio de la comida). Ella nos enseñó a ganarnos la vida desde niños, con las labores agrícolas y la preparación y venta de alimentos. A mis 9 años, comencé a vender pastelitos. Luego lo hice con hallacas y ponqués. Eso me permitió conocer mejor a la clientela y recorrer calles para llevar estos productos caseros. ¡Tenía mucha demanda! Siempre me gustado trabajar con la preparación de alimentos, pues he sacado adelante a mi familia, construí mi casa y mis hijos estudiaron. ¡Llevo 55 años en la cocina y no me detengo! Mi señora esposa también le gusta la cocina y tenemos 36 años de casados. Juntos vendemos nuestros productos, hechos en casa: hallacas, pastelitos, malteadas, helados, tortas y galletas. Este trabajo nos ha dignificado en bendiciones y en bienestar.
La enseñanza para el emprendedor viene desde el hogar o un centro de formación
Para González, la enseñanza es un don y viene desde el hogar. Todo lo que ha alcanzado se lo debe a su señora madre y ese arte de preparar alimentos, también lo han adquirido sus hijos, como enseñanza. “Para ser un emprendedor, tienes que recibir una enseñanza, bien sea en el hogar o en un centro de formación. Lo importante de todo esto, es nutrirte con energías positivas, con fe, con perseverancia. No puedes permitir que te domine la flojera, el pesimismo, los pensamientos negativos o derrotistas; o seas presa fácil de la envidia o de la mala acción de los demás. ¿Cómo un emprendedor puede salir adelante, si se queja de todo o es negativo? Todo emprendedor comienza de cero y debe proyectarse para dar a conocer su producto. Debe ser una persona con la fe en alto y dispuesta a salir adelante siempre”, resalta.
-La arepa es la reina en la mesa de los hogares venezolanos, pero vemos que en Boconó es el pastelito. ¿Cómo relacionar ambos productos, en el paladar del comensal o del cliente?
-¡Comida es comida! La arepa y el pastelito no tienen comparación. Lo importante es la preparación o la sazón que le pones y sorprendes a tus comensales o clientes. La arepa sigue siendo la reina en la mesa de las familias venezolanas, rellena como sea. Los pastelitos también son variedades, como las empanadas, bollitos o hallaquitas. Son parte de nuestra cultura gastronómica.
El amor y la alegría: principales ingredientes de sus comidas
Cada región y cada persona a través de su sazón, le ponen el sabor a las comidas. González confiesa que una buena comida es la que se hace con amor, con alegría, con energía y buena vibra. “Imagínate si estoy preparando el guiso para mis hallacas o pastelitos y cargo mal humor o estoy deprimido. ¡Esa sazón queda mal y a la clientela no le gustará el sabor! El mejor secreto de preparar los alimentos, es a través del amor. Si enseñamos a nuestros niños, a valorar el amor por los alimentos, ese niño agradecerá a su madre, padre o abuela; que está disfrutando un plato de comida y quiere saber cómo se prepara. Estás instruyendo en ese niño o niña, la pasión por la comida con dulzura y amor. ¡Es una bendición de Dios! (…) Lo más hermoso es seguir el legado de la cocina o del fogón, a través de las recetas o la sazón de la abuela o de tu mamá. Eso es historia en la cocina familiar”, asevera.
-¿Cuáles son tus principales clientes o comensales?
-Son muchos: vecinos de la comunidad, trabajadores, estudiantes, el Mercado Municipal, la feligresía de la iglesia y turistas. Mis productos son recomendados por cada uno de ellos y tengo una importante clientela. También se le ha dado publicidad en las emisoras de radio.
Así mismo, ayudo a personas que no tienen qué comer (viejitos solos, enfermos y animales abandonados). Se ponen contentos cuando disfrutan sus pastelitos. Eso Dios te lo premia en bendiciones y en abundancia, cuando ayudas al prójimo.
Las malteadas: una bebida tradicional de Boconó y que González le pone sabor
La malteada es una bebida nutritiva y láctea de varios sabores (fresa, mantecado, chocolate, coco, ron con pasas o frutas), muy conocida y demandada en Boconó. Son muchos locales que la promocionan con el mejor sabor. Sin embargo, González la prepara con ese sabor casero y querendón, que te anima a tomar dos y tres vasos. Al igual con la preparación de sus comidas, el amor también forma parte como ingrediente fundamental de sus malteadas.
-¿Cómo emprendedor has recibido apoyo de alguna institución crediticia del Estado?
-Mi negocio lo he sacado adelante con mi propio esfuerzo. No he recibido apoyo de ningún banco, ni de alguna institución regional o del Estado. Si es importante que esas instituciones apoyen a todos los proyectos de emprendedores, porque son muchas las personas (especialmente, jóvenes y mujeres), que requieren ese apoyo para tener un capital y comenzar su negocito.
Lamentablemente, los bancos no le brindan apoyo crediticio al pobre. A cambio te pide un aval o te ponen un sinnúmero de trabas burocráticas. Pero si eres un empresario y quieres producir en grande, si te dan apoyo. Creo que la banca debe tener conciencia y compromiso social, para apoyar con programas crediticios al campesino, al pequeño productor o emprendedor, que también tiene derecho a salir adelante con un proyecto crediticio.
Ahora bien, si yo recibo apoyo del Estado, lo más lógico es ponerme a producir y responder satisfactoriamente al crédito, para cancelarlo a tiempo. Eso me permite ser más responsable y ampliar mi proyecto. Te pongo el ejemplo de la parábola de las monedas: si las invierto y las pongo a operativizar, me traerá ganancias. Si las guardo (como aquel que recibió la moneda y no hizo nada), estoy en lo incorrecto. Si me ayudas con un capital, yo tengo que responderte y darte resultados. ¡Tengo que ponerme a valer! Nadie regala nada a nadie y hay que combatir ese dilema “que todo me lo regala el Estado” (a decir verdad, es un vicio heredado de muchos años). Tienes que aprender a emplear tus conocimientos y tu talento, para producir y salir adelante. ¡Ese es el emprendedor! El emprendedor es un luchador y un ejemplo.
La juventud que se está abriendo al emprendimiento, deben recibir luces de enseñanza y adentrarse cómo es un proyecto, saber de costos, de planificación y presupuesto, de ganancias y pérdidas, la materia prima que vas a emplear ¡Tienen que estar pilas! Si recibes apoyo del Estado, agradece esa oportunidad y pon a valer tu talento, aprende a trabajar en colectivo o en equipo, para sacar adelante nuevos proyectos, en beneficio de la comunidad o de la sociedad. Si no sirvo para vivir, no sirvo para servir.
Félix González: Líder espiritual de las comunidades
Aparte de su amplia experiencia con el emprendimiento, González es Ministro de Eucaristía de la Iglesia San Alejo de Boconó. Lleva el mensaje bíblico y el santo rosario a las comunidades, a los hospitales, a los jóvenes, a las mujeres y a la tercera edad; como también, llevar la comunión a los enfermos. Aconseja a muchos jóvenes para que se encaminen en Dios y valoren la vida. También los insta a que salgan adelante con el emprendimiento. “El regalo más precioso que he recibido de Dios, es servirle a él y al prójimo. Ser Ministro de la Eucaristía, me ha llevado a ser un orientador espiritual y ayudar a muchas personas para aliviarles en sus problemas y vean la vida, con otra perspectiva y salgan adelante. Esta acción me permite valorar más a mi pueblo”, resalta.
Toda crisis y dificultades, nos ayudan a levantar y a fortalecernos
Dentro de las adversidades que le ha tocado vivir el pueblo venezolano, nuestro entrevistado plantea que la fe y la oración, no debemos apartarla en nuestro día a día. “Si tienes talentos que te da Dios y el Espíritu Santo, debes ponerlos al servicio del pueblo. Nuestra riqueza espiritual es poderosa y a través de la fe, conquistamos muchas cosas. Para Dios nada es imposible. Sea la adversidad que atraviese cada persona, no debe perder la esperanza y la fortaleza. Hemos llevado muchos golpes como pueblo venezolano. Toda crisis y dificultades, nos ayudan a levantar y a fortalecernos. Hay que ser perseverantes, positivos y seres de fe, al servicio de la patria. Tenemos que ayudar a nuestro pueblo y trabajar con energía (…) Es el mensaje que comparto con los lectores de Héroes Anónimos y me permito enviar muchas bendiciones a la Procuraduría General de la República y agradecer esta bonita oportunidad de darme a conocer. Los espero en Boconó y acá tienen un amigo y un servidor, en la Calle Colón, Casco Colonial Central”, se despide Félix González.




