“De los errores y de las dificultades, también se aprende”
La Empresa de Propiedad Social “La Comuna de San Juan”, comparte su experiencia a favor de la alimentación y servicios en su parroquia.
Por: Yajaira Soler Mendoza.
Fotos: archivo.
Las Empresas de Propiedad Social (EPS) fue una línea emanada del Comandante Chávez, para convocar al poder popular, a organizarse desde las comunidades y los movimientos sociales. Paso a paso fueron trascendiendo como cooperativas, empresas recuperadas por la clase trabajadora, unidades de producción familiar (UPF), unidades económicas asociativas (UEA) y demás organizaciones: de mujeres, indígenas, afrodescendientes, pescadores, campesinos, jóvenes, profesionales y técnicos, sexodiversos; para propiciar las EPS como un beneficio colectivo. Chávez insistía en romper con los paradigmas del modelo capitalista y pensar en un nuevo modelo basado en la organización, el talento, la inclusión, la solidaridad y el trabajo en equipo (de ahí la diferencia de los medios de producción). Todo lo que se produce en colectivo o en comunidad, es pensar en la propiedad social.
Esta edición nro. 43 de Héroes Anónimos, se complace en entrevistar a dos integrantes de la Empresa de Propiedad Social “La Comuna de San Juan”: Rodrigo Quijada (abogado de amplia trayectoria y su director) y a Ada Bastidas (lideresa de la comunidad y miembro de la directiva), quienes comparten su experiencia en esta entrevista.
Esta EPS se fundó en enero de 2009, de la mano con los Comités de Tierra, de Salud y Alimentación, Mesas Técnicas (asociadas con servicios públicos como agua, gas, electricidad, telecomunicaciones y aseo urbano), Consejos Comunales y Bancos Comunales, UBCH (Unión de Batalla Bolívar-Chávez); llegando a sumarse 20 organizaciones sociales y populares de San Juan. “Teníamos que documentarnos e investigar muy bien sobre la legislación en el marco de las Empresas de Propiedad Social. Era un reto levantar un proyecto de esta magnitud y ver cómo nos íbamos a organizar y bajo qué figura ¿Asociación Civil? ¿Fundación? ¿Compañía Anónima? ¿Sociedad Anónima? ¡La tarea era comenzar a producir, organizar a los Consejos Comunales y demás frentes o unidades, para pensar en proyectos autosustentables! Producir en nuestra parroquia y generar ganancias para las comunidades, permitiéndonos contribuir de manera positiva a enfrentar y solucionar los problemas que nos afectaban”, así lo manifiesta el abogado Quijada.
Unificación de nuevas estructuras de fortalecimiento en esta EPS
Al iniciarse la Empresa de Propiedad Social ‘La Comuna de San Juan’, relatan nuestros entrevistados que se activaron con un importante plan de acción de siete ejes, que ayudó a mejorar en cierta medida, el bienestar de la parroquia San Juan: 1) Alimentación (instalación de una quesera, que benefició con la producción, comercialización y venta de quesos –y sus derivados lácteos–, con apoyo de Gobierno del Distrito Capital. Convenimos que con Porcinos del Alba y los Frentes de Pescadores y Campesinos –con la distribución y venta de charcutería, pescado, café, legumbres, frutas, granos–, a precios solidarios), 2) Infraestructura (creación de una Sala Técnica, que permitió operativizar de forma transparente, el trabajo con ingenieros y técnicos para la reparación de las vías, caminerías, asfaltado, limpieza de alcantarillas, torrenteras; con los recursos aprobados de los Consejos Comunales, por parte de la Alcaldía de Caracas), 3) Ambiente (en convenio con el Ministerio del Poder Popular para el Ambiente, atendieron el tema de la basura, recolección de desechos, limpieza de escombros, poda de árboles en zonas de riesgo, plantación de matas y árboles en espacios públicos), 4) Mejorar el servicio de electricidad, gas y telecomunicaciones (con apoyo de Corpoelec, Pdvsa y Cantv), 5) Promover espacios recreativos, culturales y deportivos para la parroquia, 6) Educación (Formación para el trabajo, como político-ideológica), 7) Turismo (rescate del casco histórico de San Juan, en convenio con la Alcaldía de Caracas). “Con estos ejes, fortalecimos nuestro trabajo como EPS. Ahorramos recursos y los aportamos en beneficio de la parroquia, e incentivamos la autogestión con las comunidades organizadas”. Señalan Quijada y Bastidas.
—¿Pueden darnos un balance de esta EPS con el antes y el ahora?
—Muchas comunidades se dieron cuenta que trabajar para una EPS, se requería 7 días a la semana y los 365 días del año, es decir, un trabajo sin parar. Muchos consejos comunales se distanciaron, otros con su período vencido o no reportaban su gestión. Eso creó más inconvenientes. Como el país, también nos afectaron muchas cosas: las vaguadas con las lluvias (casos de poblaciones damnificadas), la guerra económica del 2016 y las políticas criminales del gobierno de EE.UU. hacia Venezuela (asedio, bloqueo y sanciones), las guarimbas, la pandemia del covid-19… También atravesamos adversidades con nuestra EPS. Este proyecto nació con un ejército incontable de parroquianos y ahora quedamos 15. ¡De los errores y de las dificultades, también se aprende! Acá seguimos firmes y en resistencia.
—¿Qué retos o proyectos tienen actualmente?
—¡Que el trabajo de la EPS y las comunas, no muera! Vamos batallando, creando e innovando. Lo importante, contamos con el apoyo de otras comunas del país.
Recientemente, logramos un convenio con la Universidad Bolivariana de los Trabajadores Jesús Rivero (UBTJR), quien nos ha formado en la producción de alimentos y envasados en vidrio. Parte de la comunidad, ha visto con buenos ojos esta iniciativa y han ido aprendiendo, para promover el emprendimiento y proyectos autosustentables. Productos al envasado como dulce de lechosa, atún en salsa, sardinas, moluscos… han sido interesantes. Tenemos el apoyo de la organización de pescadores. Hemos impulsado la venta de pescado y ha sido la materia prima de estos proyectos de envasados.
No obstante, tenemos un proyecto llamado ‘Sin maíz no hay país’, con el apoyo del compañero Wilfredo Jiménez (líder comunero). Conseguimos el maíz en grano, lo tostamos, lo molemos y una vez pulverizado, se transforma en fororo. Lo vendemos a precios accesibles a la comunidad. Articulamos con las instituciones educativas de la parroquia, para que cada estudiante tenga seguro su desayuno con fororo. Igual en los centros hospitalarios, las casas-hogares de adultos mayores y las casas de alimentación, se propicie el consumo del fororo como un producto saludable y alimenticio. Recordemos que el maíz es un producto ancestral, de nuestros pueblos originarios del continente ¡Hay que rescatar la alimentación ancestral! ¡Un pueblo sin alimentación, no da la talla!
El año pasado, nos visitó un compañero de la etnia Kariña (estado Anzoátegui), quien a través de sus investigaciones de muchos años, rescató un maíz autóctono de la región y su sueño, era que nuestro pueblo lo consumiera y lo produciera. Lamentablemente, se nos fue. Por otro lado, organizaciones campesinas están trabajando con el rescate de semillas autóctonas, en todo el territorio nacional. Investigadores del IVIC se han sumado en este proceso de estudio con la variedad de las semillas autóctonas del país. Así mismo, se han interesado en estudiar los tipos de insectos (beneficiosos y dañinos), en las siembras del maíz.
Nuestros entrevistados agradecen esta oportunidad de estar presentes en Héroes Anónimos. Hacen llegar sus saludos a la Procuraduría General de la República e invitan a sus lectoras y lectores, a aprovechar las ferias de pescado, de hortalizas y demás productos que ofrecen a precios accesibles. La Empresa de Propiedad Social “La Comuna de San Juan”, está ubicada en la Calle El Matadero, Avda. San Martín (subiendo la calle que conduce el Hospital Militar), cerca de la Casa Hogar “Luis Ordaz”.




