Martes, 11 Enero 2022 14:28

“El trabajo de evangelización me permite estar al lado de los sectores más vulnerables de la población”

“El trabajo de evangelización me permite estar al lado de los sectores más vulnerables de la población”

Mónica Rumbos es madre, docente, cristiana comprometida y filántropa. Moderadora del programa radial “Tiempos de Esperanza”. Es nuestra protagonista en Heroínas Anónimas.

Por: Yajaira Soler Mendoza.

Fotos: archivo.

La labor misionera o de apostolado, constituye una gran fortaleza espiritual en la sociedad y en especial, en los sectores impactados por la violencia y la pobreza (considerados vulnerables).  Trabajar a través de la palabra de Dios, con acciones humanistas o filantrópicas, se convierte en una obra solidaria y de amor al prójimo. Nos complace presentar en esta edición nro. 37 de Heroínas Anónimas, a Mónica Rumbos. Nacida en Caracas, el 04 de febrero de 1978. Casada y madre de dos hijos. De profesión docente y una amplia trayectoria en el trabajo de apostolado. Moderadora del programa radial “Tiempos de Esperanza”, por 104.1 FM.

Su labor docente

Narra nuestra entrevistada, que desde pequeña y en sus horas de recreación, jugaba a ser la maestra enseñando a sus hermanos y amigos. En su casa, tuvo la responsabilidad de cuidar y atender a sus primos y sobrinos. De forma creativa, organizaba juegos y fiestas para ellos. Junto a su hermana y a la edad de 18 años, realizó un curso de Auxiliar de Preescolar y esa vocación por enseñar, se intensificó aún más. La oportunidad de trabajar en talleres de formación infantil (especialmente, de crecimiento personal), por primera vez conoció de cerca, la vulnerabilidad emocional que sufren los niños y las niñas en sus diferentes circunstancias y etapas de vida. Este reto la ayudó a ratificar su compromiso por trabajar con la infancia.

Comienza su búsqueda profesional en la Escuela de Psicología de la UCV. Luego, incursiona con la Asociación Cristiana de Jóvenes (conocida por sus siglas en inglés YMCA), en estudios con Administración de la Recreación y finalmente, decidió prepararse en Educación en Preescolar en el IUTIRLA y Licenciada en Educación Integral en la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (UNESR); carreras que le han permitido crecer en lo personal y en lo profesional, y sobre todo, experimentar la importancia de los niños y niñas en el desarrollo de su ser y hacer.

No obstante, señala Mónica Rumbos: “En mi experiencia como docente, conocí de cerca la carencia de muchos niños y niñas con necesidades de afecto y atención. Esto me sensibilizó mucho. Era inevitable extender mis manos, ensanchar mi corazón y acompañar a estos infantes –junto a sus madres y padres-, en distintas situaciones de la vida diaria”.

-¿Háblenos de su labor filantrópica con las comunidades ¿Cómo nace esa iniciativa de trabajar en esos sectores, en especial con la infancia? ¿Trabajas con alguna organización o fundación de carácter social, religiosa o cultural?  

-Hace 20 años, comenzó mi crecimiento espiritual con la Iglesia Centro Cristiano de Los Teques, en el estado Miranda. Es un lugar extraordinario y he tenido la grandiosa oportunidad de formarme y fortalecerme en actividades de carácter espiritual, educativo y social.  Comencé como maestra dominical enseñando a las niñas y niños, los valores cristianos, a través de la Escuela Bíblica Vocacional y en la Escuela para Padres.

Esta iglesia, tiene como brazo de acción social, una Fundación sin fines de lucro y que nos ha permitido practicar como creyentes cristianos, el principio del dar y así mismo, trabajar por el crecimiento integral de las familias en situaciones adversas y vulnerables.

Con esta experiencia, me ha ayudado a prepararme como coordinadora en algunos programas de seguridad alimentaria y protección a la infancia más necesitada. Nos hemos acercado a casos que viven comunidades en Los Teques, bajo la atención psicosocial, médica y alimentaria.

-¿Han ejecutado esta labor de apostolado en el sistema penitenciario, hospitales, casa hogares para niños y niñas y adultos mayores, en los Altos Mirandinos?

-El trabajo que hemos llevado a cabo en las diferentes comunidades, ha sido de gran significado. Principalmente, para las personas que han recibido no solamente una ayuda material, sino espiritual, al llevarles un mensaje de esperanza que es un alimento de vida y que no perece. Eso les ayuda y les motiva a permanecer en los momentos de mayor dificultad. A su vez, este trabajo nos llena de un inmenso bienestar individual y colectivo, al ser útiles como puentes de bendición en sectores. Hay que sensibilizar: casas hogares de adultos mayores y niños sin familias, hospitales, centros psiquiátricos, personas en condiciones vulnerables, privados y privadas de libertad, entre otros.

Tiempo de esperanza

Mónica Rumbos a raíz de su obra social y su rol como cristiana comprometida, conduce un programa radial llamado “Tiempo de Esperanza”, por Radio Melao (104.1FM) y desde hace dos años. Este programa ayuda a concientizar a cada radioyente de los Altos Mirandinos sobre la pandemia del covid-19, a la protección a la niñez, a la mujer y, sobre todo, al rescate de los valores, al fortalecimiento y a la unión de las familias, bajo un concepto esperanzador y cristiano. “Una gran bendición conducir este programa radial. Es una manera de evangelizar y transmitir cosas hermosas y positivas, en beneficio de las comunidades que requieren crecer en lo espiritual y en personal”, resalta.

Una madre, esposa y ciudadana que no detiene su labor

Sin duda alguna, Mónica Rumbos con sus roles de madre, esposa, hija, ciudadana y cristiana comprometida; ha aprendido con el tiempo a darle prioridad a cada responsabilidad que asume con valentía: “Cada rol tiene importancia y significado en mi vida, como en las vidas de las personas que Dios pone a tu alrededor para influenciar y edificar. Por tal motivo, la organización del tiempo ha sido fundamental. No funciono sin una agenda dónde contemple el tiempo necesario para cada actividad. Me apoyo en personas dispuestas y delego también para que otros crezcan y participen. Todo ello me permite aprovechar el tiempo, priorizar, e incluso valorar la vida y a las personas”, asevera.

Anécdotas que comparte nuestra entrevistada

Expresa nuestra entrevistada: “Bajo mi experiencia, he trabajado con sectores de niños y niñas, cuyos hogares están marcados por carencias económicas y emocionales, y peor aún, marcados por la violencia. En la mayoría de esos hogares, el padre no existe. Como testimonio de vida, también llevé una infancia carente de cosas y de figura paternal. A pesar de lo difícil que se le hizo a mi madre Mireya, mantener sola a sus tres hijos en un barrio de Caracas, ella trabajaba duro para que no nos faltara la comida, ropa y calzado. Nuestro entretenimiento era oír la radio, ver la televisión, ayudar con las labores en casa, hacer las tareas y compartir con los compañeros de la escuela y del barrio, de manera sana.

Es increíble ver a esos niños y niñas mantener en pie sus tiernas ilusiones, su sonrisa. Nuestro Señor Jesucristo lo dijo que, para entrar al reino de los cielos, tenemos que ser como los niños. Hay que valorar, respetar, cuidar y amar a los niños y las niñas.  ¡Hay que trabajar por la generación del mañana!”, afirma.

-¿Algún mensaje final para las lectoras y lectores de esta sección comunicacional?

Muchas gracias por esta maravillosa oportunidad en estar presente en Heroínas Anónimas. Quiero enviar bendiciones y todos los éxitos, al talento humano que hace posible esta sección comunicacional, como también a la Procuraduría General de la República. Les auguro un feliz 2022 lleno de optimismo, de paz y bienestar, en unión de sus seres queridos. 

Valid HTML5 Strict
Valid HTML5 Strict
Valid HTML5 Strict
Valid HTML5 Strict
Valid HTML5 Strict
Copyright © 2026 PROCURADURIA GENERAL DE LA REPUBLICA
Av Los Ilustres, cruce con calle Francisco Lazo Martí, Urb. Santa Monica -Caracas