
Tal día como hoy, hace 130 años, nació en Caracas Armando Reverón, pintor y artista plástico venezolano, una de las máximos exponentes de las artes plásticas en Venezuela. Por tal motivo, cada 10 de mayo se celebra en nuestro país el Día Nacional del Artista Plástico.
Poco se sabe de los primeros años de Reverón. Su tío-abuelo materno, Ricardo Montilla, le instruyó en dibujo del natural y alentó en él su vocación artística, que mostró desde niño. En 1904, vive con su madre en Caracas, y en 1908 se inscribe en la Academia de Bellas Artes, donde tiene como profesores a Antonio Herrera Toro, Emilio Mauri y Pedro Zerpa.
La recomendación de sus profesores le llevó a obtener, al finalizar el curso de 1911, una pensión de estudios en Europa. Ese mismo año viaja a España y se dirige a Barcelona, donde ingresa a la Escuela de Artes y Oficios. En 1912, hace un breve retorno a Caracas; de nuevo en España, entra a la Academia de San Fernando en Madrid.
La capital española dejó una profunda huella en su espíritu, y fue cautivado por el universo de Francisco de Goya. Influyó también en él su paso por el taller de José Moreno Carbonero, pintor un tanto extravagante, maestro de Salvador Dalí. En 1916, Reverón pinta al aire libre sus primeros paisajes resueltos dentro de una tonalidad azul, y poco después se traslada a La Guaira, donde vive de dar clases privadas de dibujo y pintura. Durante el carnaval de 1918 conoce a Juanita Mota, quien sería su modelo e inseparable compañera.
En esos tiempos, Reverón visitaba con frecuencia el rancho de pescadores que el pintor ruso Fernandinov ocupaba en Punta de Mulatos, y decide instalarse en el litoral, iniciando con esto una nueva etapa en su vida y en su obra. Para 1921, vive en un rancho de la playa, en el sector de Las Quince Letras. Poco tiempo después se muda y comienza a construir, un poco al sur, "El Castillete" que le serviría de morada para el resto de su vida.
La decisión de mudarse coincidió con un cambio de conducta y una transformación de sus conceptos artísticos. Al adoptar hábitos primitivos y desvinculado de la ciudad, Reverón pudo desarrollar una percepción más profunda de la naturaleza, lo cual le llevó a emplear un método de pintar, así como a adoptar procedimientos y materiales que se adecuaban a su afán de representar la atmósfera del paisaje bajo efectos del deslumbramiento producido por la luz directa del sol. Creó además valores cromáticos e ideó nuevos soportes, utilizando elementos autóctonos.
Entró así a lo que los críticos han llamado su "Época Blanca", ubicada aproximadamente entre 1924 y 1932. En 1933, se le hizo un primer reconocimiento, al realizarse una exposición de su obra en el Ateneo de Caracas, que luego fue presentada en la galería Katia Granoff de París, Francia.
A comienzos de 1940, inició su "Período Sepia", al que correspondería un conjunto de lienzos pintados en el litoral y en el Puerto de La Guaira, donde los tonos marrones del soporte de la tela de coleto constituyen el valor cromático dominante de la composición; paisajes de mar y tierra donde destacan las marinas del playón, a los que siguió un período depresivo, tras sufrir el artista una crisis psicótica que obligó a su reclusión en el sanatorio "San Jorge", de "José María Finol". Ya recuperado, no volvió a pintar como antes.
A partir de este momento, se refugió en un universo mágico que, en torno a objetos y muñecas creados por él, dio origen a la última y delirante etapa expresionista de su obra; etapa figurativa caracterizada por el empleo de materiales tales como tizas, creyones y por una fantasía teatral que se tornaba más y más incontrolable pero que, a través de un dibujo que aspiraba a la corrección académica, buscaba restituir su equilibrio emocional.
La última de sus crisis tiene lugar en 1953, siendo internado nuevamente en la clínica de "Báez Finol", el mismo año en que le era conferido el Premio Nacional de Pintura. Confortado por este tardío estímulo, trabajaba con ahínco para una exposición que había anunciado el Museo de Bellas Artes, cuando le sobrevino la muerte mientras se encontraba en el sanatorio, el 18 de septiembre de 1954, a los 65 años de edad.












