Hace 198 años se instaló el Segundo Congreso Constituyente de Venezuela en la localidad de Angostura, hoy Ciudad Bolívar, magno evento donde el Libertador, Simón Bolívar, pronunció uno de  los discursos fundamentales de nuestra historia, en el cual reflejó la profundidad de su pensamiento político.

En su intervención, Bolívar resaltó la necesidad de instaurar un Gobierno Republicano que propugnara e impulsara la educación popular como principio fundamental. En aquel documento expresó su célebre frase: “Moral y luces son los polos de una República; moral y luces son nuestras primeras necesidades”.

De la misma manera, destacan entre sus elementos el respeto por la soberanía popular, la libertad civil, la proscripción de la esclavitud, la abolición de la monarquía con sus privilegios y la instalación de un cuarto poder: el Poder Moral.

Históricamente, el Congreso de Angostura, que produciría la segunda constitución de nuestra historia, fue antecedido por el Primer Congreso Constituyente, realizado el 2 de marzo de 1811 en la ciudad de Valencia, en el cual había sido promulgada nuestra primera Carta Magna, la “Constitución Federal para los Estados de Venezuela”.

El presidente del Congreso, Francisco Antonio Zea, recién electo para esa fecha, pidió elegir un Presidente de la República interino, siendo propuesto para tal cargo Simón Bolívar. Sin embargo, al Libertador le preocupaba más la victoria militar que una presidencia debilitada por el conflicto. Habiendo sido ratificado como Presidente dos días después de instalado el Congreso, el 17 de febrero de 1819, asumió el poder y lo ejerció durante diez meses, ya que el 17 de diciembre de aquel año pasó a ser Presidente de la nueva República de la Gran Colombia, creada por iniciativa suya.