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Tal día como hoy, hace 76 años, la pequeña ciudad de Guernica fue bombardeada durante más de tres horas por la aviación alemana, que actuó a las órdenes de Francisco Franco, y más de 1.600 víctimas perecieron en un ataque ocurrido en el marco de la guerra civil de España, el cual aterrorizó a la población civil y pasaría a la historia como una de las más crueles manifestaciones de la mentalidad bélica que han conocido los seres humanos. alt
alt La población civil fue devastada, mientras que los contingentes del ejército vasco, acampados en los alrededores de Guernica, no fueron siquiera tocados por el ataque, al igual que el puente y la fábrica de pistolas de la localidad. Los bombarderos llevaban no sólo explosivos destructivos, sino también bombas antipersonales y 2.500 bombas incendiarias, ojivas rellenas de aluminio y óxido de hierro, que al estallar son capaces de elevar la temperatura cerca de los 2700°C.
Guernica era conocida por su roble sagrado, al pie del cual se reunían desde la Edad media los representantes del pueblo vasco. Desde el reinado de Isabel de Castilla hasta el 1876, los representantes de la corona española tenían la costumbre de renovar en ese lugar, cada dos años, su juramento de respetar las libertades vascas. El ataque estaba dirigido, entre otros objetivos, a eliminar ese símbolo del espíritu libertario vasco. alt

 

 

 

 

 

 

 

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alt Tal día como hoy, hace 27 años la central nuclear de Chernobyl sufrió el mayor accidente nuclear conocido hasta el presente en la historia de la humanidad cuando, en medio de una prueba para simular un corte de energía eléctrica, el reactor 4 de la Central aumentó de forma imprevista su potencia, y se produjo un sobrecalentamiento de su núcleo que hizo explotar el hidrógeno acumulado en su interior.
El material radiactivo liberado fue unas 500 veces superior al que liberó la bomba atómica que Estados Unidos arrojó sobre Hiroshima en 1945. Hasta ahora, la tragedia de Chernobyl ha sido el único accidente en alcanzar el más alto nivel (7) en la escala INES. La explosión causó la muerte directa de 31 personas y obligó a la evacuación de otras 135.000. La radiactividad emanada por el accidente llegó a diversos países europeos. alt
alt Además de las consecuencias económicas, los efectos a largo plazo del accidente sobre la salud pública ha sido objeto de diversos estudios, algunos de los cuales han arrojado conclusiones controversiales aunque, por lo general, coinciden en que miles de personas afectadas por la contaminación han sufrido o sufrirán en algún momento de su vida efectos en su salud. La comunidad internacional financió los costos del cierre definitivo de la central, que se concretó en diciembre de 2000. Desde 2004 se lleva a cabo la construcción de un nuevo sarcófago para alojar el reactor