Gobierno Bolivariano

6 de febrero de 1929 │ Nace Fabricio Ojeda

Hace 89 años nació nació en Boconó (estado Trujillo) Fabricio Ojeda, luchador revolucionario venezolano, quien sería asesinado en 1966 por los esbirros del pacto de Punto Fijo en un calabozo del Palacio Blanco, en Caracas, donde se encontraba detenido.

Fabricio Ojeda fue el líder de la revolución popular del 23 de enero de 1958 que derrocó la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez. Electo diputado, prefirió renunciar al parlamento antes de participar en la política proimperialista y antipopular del gobierno del pacto de Punto Fijo. Se incorporó a la lucha armada en las montañas de Lara y, detenido, fue condenado a prisión en la cárcel de Trujillo, de donde escapó para sumarse de nuevo a los destacamentos guerrilleros. Apresado nuevamente cuando intentaba evitar la división de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), fue muerto en los calabozos del Palacio Blanco en manos de los esbirros al servicio de Acción Democrática (AD) y el Comite de Organización Partidista Electoral Independiente (COPEI).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tal día como hoy, hace 191 años, el Libertador, Simón Bolívar, renunció ante el Congreso de la Gran Colombia al cargo de Presidente de la República, habiendo ejercido el mando en Venezuela en virtud de las facultades extraordinarias de que había sido investido como presidente de la Gran Colombia.

El héroe remitió desde Caracas su renuncia al Congreso reunido entonces en Bogotá, mas dicho cuerpo no se la aceptó y le incitó a regresar a aquella capital con el fin de retomar la Presidencia.

 

 

 

 

 

 

 

 

Tal día como hoy, hace 90 años, la Federación de estudiantes de Venezuela (FEV), presidida por los bachilleres Raúl Leoni e Isaac J. Pardo, inició la Semana del Estudiante, que se celebró entre el 6 y 12 de febrero.

Los actos comenzaron con un desfile desde la Universidad Central de Venezuela (Caracas), situada en ese entonces en la esquina de San Francisco, hasta el Panteón Nacional, donde hizo uso de la palabra el bachiller Jóvito Villalba. Luego el desfile se dirigió a la Casa Natal del Libertador, donde habló el bachiller Rafael Angarita Arvelo, y después a la plaza Ribas en La Pastora, donde habló el bachiller Joaquín Gabaldón Márquez. En la noche hubo un acto solemne para coronar a la reina de los Estudiantes, Beatriz I (Beatriz Peña). Pronunció el discurso el bachiller Juan Oropeza, y Pío Tamayo recitó un emocionado poema cuyo texto fue asumido como un llamado a la rebelión contra la tiranía de Juan Vicente Gómez.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tal día como hoy, hace 86 años, nació en La Habana (Cuba) Camilo Cienfuegos Gorriarán, líder revolucionario que, junto a Fidel Castro, el Che Guevara, Raúl Castro y Juan Almeida, fue una de las figuras más emblemáticas de la Revolución Cubana, fundador del Ejército Rebelde y uno de sus jefes principales durante la Guerra de Liberación Nacional contra la dictadura de Batista. 

Conocido como "El Comandante del Pueblo", "El Señor de la Vanguardia", "Héroe de Yaguajay" o "el héroe del sombrero alón", desde 1954 formó parte de grupos universitarios contrarios al régimen de Batista, por lo que fue fichado por la policía política y hubo de emigrar a Estados Unidos y luego a México, donde se integró al grupo revolucionario que organizaba Fidel Castro.

Acompañó a Fidel en el viaje del Granma, tras el cual ambos desembarcaron en Cuba en 1956 para establecer un foco guerrillero en el este de la isla. Durante la ofensiva final contra la dictadura de Batista, Cienfuegos dirigió la llamada «Columna Antonio Maceo», que fue la primera unidad de los insurgentes que abandonó el refugio de Sierra Maestra. En unión con el Che Guevara, libró la decisiva batalla para tomar Santa Clara (1958), tras la cual les quedó expedito el camino hacia La Habana, donde entraron triunfantes el 2 de enero de 1959. 

Camilo Cienfuegos no podría ver los frutos de la Revolución por la que tanto había luchado, pues murió en un accidente de aviación en aquel mismo año, el 28 de octubre de 1959, cuando regresaba a La Habana. Tras ser requeridos sus servicios para organizar las fuerzas revolucionarias de Camagüey, el avión en que viajaba desapareció sin que nunca se encontrara ningún rastro del mismo.

La legendaria figura de Camilo Cienfuegos Gorriarán, el Señor de la Vanguardia y Héroe de Yaguajay, se acrecienta con el paso del tiempo. Entre sus muchas virtudes sobresalieron su fidelidad a la patria, a la Revolución y a Fidel. Su humilde extracción social, su temperamento jovial y su sonrisa franca, con la que ganaba amigos desde el primer encuentro, lo convirtieron desde muy temprano en uno de los más carismáticos dirigentes de la Revolución Cubana.

1° de febrero de 1817 │ Nace Ezequiel Zamora

Tal día como hoy, hace 201 años, nació en la población de Cúa (estado Miranda) Ezequiel Zamora, militar, dirigente popular y primer caudillo social del siglo XIX, quien fuera líder del Partido Liberal y jefe del Movimiento Federalista.

Ezequiel Zamora perteneció a una clase social conocida con el nombre de «blancos de orilla». Dedicado al comercio de víveres en la población de Villa de Cura, cuando estaba por cumplir 30 años se alzó en Guambra, el 7 de septiembre de 1846, utilizando las consignas: “Tierras y hombres libres”, “Respeto al Campesino y Desaparición de los Godos”, con lo cual ganó en poco tiempo la devoción del pueblo, el cual le rebautizaría como «General del Pueblo Soberano».

Al iniciarse la Guerra Federal, Zamora se unió a Juan Crisostomo Falcón, quien de inmediato le nombró Jefe de Operaciones de Occidente. Allí desarrolló una gran actividad y gracias a su carisma organizó un ejército popular a favor de los federalistas. El 4 de junio de 1859 recibió el título oficial de «Valiente Ciudadano».

En el marco de la guerra, Zamora organizó las tropas para la Batalla de Santa Inés, librada el 10 de diciembre de 1859, donde fue derrotado el ejército centralista. Después de esta acción se dirigió al centro del país y en el asalto a la ciudad de San Carlos, estado Cojedes, murió en combate el 10 de enero de 1860, habiéndose ya erigido como uno de los líderes fundamentales de la Federación durante la Guerra Federal. Sus restos reposan en el Panteón Nacional, en Caracas, desde el 13 de noviembre de 1872.

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace 200 años nació en San Diego de los Altos (estado Miranda) Cecilio Acosta, ilustre escritor, periodista, abogado, filósofo y humanista venezolano.

Proveniente de un hogar extremadamente pobre, donde sobraba el afecto y el estímulo para la superación, recibió sus primeras enseñanzas del padre Mariano Fernández Fortique, párroco del lugar. La muerte prematura de su padre convirtió a su madre, Margarita Revete Martínez, en el centro del hogar.

Influido por su mentor, Acosta estudió en el Seminario entre 1831 y 1840, adquiriendo conocimientos de teología, religión, historia sagrada y latín. En septiembre de 1840 asistió a la Facultad de Derecho de la Universidad Central de Venezuela donde, al cabo de una lucha bizarra contra la estrechez económica y su endeble salud, recibió el título de Abogado (1848).

Desde su época de estudiante comenzó a divulgar sus escritos en periódicos caraqueños, uno de los medios que más utilizó para comunicar sus ideas, pues consideraba que el periódico era "el libro del pueblo".

Fueron escasos los cargos públicos que desempeñó Acosta. Secretario de la Facultad de Humanidades de la Universidad Central (1848), Titular de la Cátedra de Legislación Universal, Civil y Criminal y de Economía Política (1853). En 1872, fue designado Miembro de la Comisión Codificadora por el General Antonio Guzmán Blanco (1829-1899).

Vivió, pues, apartado de compromisos burocráticos, por lo que ganó independencia de criterio y tiempo para estudiar y meditar, aunque la pobreza fue siempre su compañera. En 1876, le escribió a su hermano Pablo: "Estoy muy pobre. No tengo para pagar esta carta para Ospino, que pondrás en la estafeta".

A la penuria económica hay que añadir las consecuencias de haberse enemistado, en sus últimos años, con Guzmán Blanco. Sólo escasos y fieles amigos se atrevían a visitarlo en su modesta vivienda, mas entre sus ilustres contertulios se contaron, entre otros, José Martí y Lisandro Alvarado.

El viernes 8 de julio de 1881 falleció Cecilio Acosta. Su pobreza era tan rigurosa, que hubo necesidad de apelar a la caridad de sus amigos para costear los gastos del entierro. Pocos días después de su muerte, el gran pensador y libertador cubano, José Martí, quien por entonces residía en Caracas, publicó su hermosísima elegía en homenaje a Cecilio Acosta, y la inició con estas solemnes palabras:

Ya está hueca, y sin lumbre, aquella cabeza altiva, que fue cuna de tanta idea grandiosa; y mudos aquellos labios que hablaron lengua tan varonil y tan gallarda; y yerta, junto a la pared del ataúd, aquella mano que fue siempre sostén de pluma honrada, sierva de amor y al mal rebelde. Ha muerto un justo: Cecilio Acosta ha muerto. Llorarlo fuera poco. Estudiar sus virtudes e imitarlas es el único homenaje grato a las grandes naturalezas y digno de ellas. Trabajó en hacer hombres: se le dará gozo con serlo.

31 de enero de 1815 │ Fallece José Félix Ribas

Tal día como hoy, hace 203 años, murió el ilustre militar venezolano, General en Jefe y prócer de la Independencia de Venezuela, José Félix Ribas, quien se destacó en numerosas acciones durante la Guerra de Independencia, siendo la más importante la Batalla de La Victoria (12 de febrero de 1814), en donde logró parar a las fuerzas realistas de José Tomás Boves, a quien hizo frente con unas tropas poco experimentadas, formadas principalmente por jóvenes estudiantes y seminaristas que Ribas había logrado reclutar y a quienes arengó momentos antes de la lucha con palabras justamente famosas: “No podemos optar entre vencer o morir, necesario es vencer”.

Ribas fue capturado por los realistas en los alrededores de la ciudad de Valle de la Pascua. El Justicia Mayor de Tucupido, Lorenzo Figueroa Barrajola, quien reclamó al prisionero como suyo, ordenó su muerte el 31 de enero de 1815, por lo que en medio de grandes vejaciones fue trasladado a la Plaza Mayor de Tucupido, en donde fue fusilado.

Al pie de un árbol, a escasos metros de la mencionada plaza, su cuerpo fue desmembrado, y la cabeza frita en aceite fue enviada a Caracas donde, cubierta con el gorro frigio que solía usar Ribas, la colocaron en la Puerta de Caracas dentro de una jaula en el camino para La Guaira. Sus brazos y piernas fueron colocados en los cuatro puntos cardinales del pueblo en represalia contra los revolucionarios patriotas.

 

 

 

 

 

Hace 182 años murió Pedro Carujo, quien fuera militar, periodista y uno de los jefes de la Revolución de las Reformas de 1835.

Carujo participó bajo las órdenes del general José Francisco Bermúdez, en las campañas de Caracas y Santa Lucía. Con el grado de capitán, se distinguió en la toma de Maracaibo, resultando herido en combate, por lo que se trasladó a Nueva Granada. Estando en Bogotá, estudió matemáticas y geometría analítica, formando parte, además, de los círculos intelectuales agrupados en diversas sociedades literario-filosóficas de la capital neogranadina, lo cual lo llevaría a ingresar a la masonería, donde alcanzó el grado 18.

Desempeñándose como ayudante del Estado Mayor del departamento de Cundinamarca, fue ascendido a comandante y seleccionado por Simón Bolívar para presidir la Escuela Militar que se fundó en Bogotá. Sin embargo, se unió a los partidarios del vicepresidente Francisco de Paula Santander, que perpetraron el atentado del 25 de septiembre de 1828 contra la vida del Libertador. Por tal motivo, fue condenado a muerte, salvando su vida sólo por un indulto concedido por el Consejo de ministros.

Su tiempo en prisión lo dedicó además de abogar por su libertad, escribiendo, entre otros, al general José Antonio Páez, así como a publicar artículos y cartas que influyeron en el pronunciamiento separatista de Puerto Cabello, conocido como La Cosiata.

Deportado a Curazao a comienzos de junio de 1830, una amnistía general decretada por Páez le permitió regresar a territorio venezolano, donde fue herido y capturado en la batalla de Paso Real, cerca de Puerto Cabello. La sentencia que le fue impuesta no se cumplió pues falleció en la cárcel de Valencia, a causa de las heridas sufridas en combate.

30 de enero de 1818 │ Primer encuentro entre Bolívar y Páez

Hace 197 años se encontraron por primera vez Simón Bolívar y José Antonio Páez en el Hato de Cañafistola, cerca de San Juan de Payara, en el actual estado Apure. Ambos caudillos se conocían por cartas, pero nunca antes se habían visto personalmente. Dada la necesidad de unificar los ejércitos, Bolívar se trasladó a los Llanos en busca de Páez, que era el jefe indiscutible de los llaneros y el triunfador de muchos combates contra el ejército español. Seis días más tarde, en presencia del Libertador, Páez, acompañado de cincuenta de sus mejores lanceros, realizaría la proeza conocida como Toma de las Flecheras, en el río Apure, en las afueras de San Fernando.

 

 

 

 

 

 

Tal día como hoy, hace 172 años, nació en Caracas el poeta Juan Antonio Pérez Bonalde, perteneciente a la segunda generación del movimiento romántico en Latinoamérica, y considerado precursor del modernismo por haber traducido obras de Heinrich Heine y Edgar Allan Poe.

Pasó su juventud en Puerto Rico y viajó por Europa, Asia, el Medio Oriente y Latinoamérica. Su poesía está marcada por sentimientos melancólicos y por un ritmo lírico rico en matices. Su obra fue prolífica, destacando  los poemas La Vuelta a la Patria, Flor y el Poema del Niágara, sin duda, sus versos más conocidos.

 

 

 

 

 

 

Tal día como hoy, hace 123 años, se estableció la Sociedad Venezolana de la Cruz Roja, en el marco de los actos del primer centenario del nacimiento del Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, quien fue el héroe de la Independencia venezolana que más se preocupó por humanizar la guerra.

Su creación se debió al deseo de que se cumplieran en nuestro país las previsiones establecidas en la Convención Internacional de Ginebra, reunida en 1864, en la cual se acordaron medidas especiales para la atención de los heridos en guerra y la protección de los cuerpos de socorro. Venezuela se sumó a este acuerdo por decreto del Congreso Nacional y por declaración del Ejecutivo Federal, fechado el 9 de junio de 1894.

 

 

 

 

 

 

Tal día como hoy, hace 97 años, el general antigomecista Emilio Arévalo Cedeño invadió el entonces territorio Amazonas con un pequeño contingente de sus partidarios, y tomó prisionero a Tomás Funes, terrible azote de la región, quien había asesinado a numerosas personas y mantenía aterrorizada a toda la población desde 1913.

Arévalo Cedeño, al frente de unos doscientos hombres, ingresó al país por los ríos Cravo, Casanare y Meta, con el fin de caer en el Orinoco y remontarlo. A fines de enero llegaron a San Fernando de Atabapo, en esa época capital del territorio Amazonas, y rodearon la casa que servía de cuartel a Funes. Después de un intenso tiroteo, cuando el cuartel fue impregnado de gasolina y se amenazó con incendiarlo, Funes se rindió. Arévalo Cedeño formó una junta de jefes que resolvió fusilar a Funes y a su ayudante Luciano López. La sentencia se cumplió inmediatamente. El pelotón de fusilamiento estuvo comandado por el capitán Elías Aponte Hernández, este último hermano del insigne revolucionario Carlos Aponte Hernández.

Arévalo Cedeño llevó a cabo más de siete invasiones a Venezuela desde Colombia, en intentos por derrocar a Juan Vicente Gómez. En una de ellas llegó a internarse en Guárico y amenazó poblaciones tan importantes como El Sombrero y Chaguaramas. Aún se conserva en San Fernando de Atabapo la tumba de Funes, como un recuerdo de la acción revolucionaria de Arévalo Cedeño.

29 de enero de 1830 │ Venezuela se separa de la Gran Colombia

Tal día como hoy, hace 188 años, José Antonio Páez lanzó una proclama cuyo fin era establecer la separación de Venezuela de la Gran Colombia.

Semanas antes, la asamblea de San Francisco, congregada en Caracas, había proclamado a Páez como Jefe Superior Civil y Militar de toda Venezuela, y en los días siguientes se constituyó un gobierno provisional que, presidido por él, tuvo a Miguel Peña como Ministro del Interior, Justicia y Policía, a Diego Bautista Urbaneja en el Ministerio de Hacienda y Relaciones Exteriores y a Carlos Soublette en el Ministerio de Guerra y Marina.

La Constituyente de Valencia, que se reuniría por primera vez el 6 de mayo de aquel año, reconoció la jefatura de Páez y le nombró presidente provisional, e igualmente dictó la nueva Constitución, que fue sancionada y jurada el 22 de septiembre de 1830.