Gobierno Bolivariano

18 de abril de 1828 │ El Motín de Chuquisaca

Tal día como hoy, hace 190 años, el Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, resultó herido en el complot de Chuquisaca, conspiración dirigida a derrocar el Gobierno boliviano y asesinar a Sucre, entonces Presidente de la joven nación del Altiplano.

El autor intelectual fue Casimiro Olañeta, pero el verdadero promotor era el general peruano Gamarra quien, además del asesinato de Sucre, pretendía invadir a Bolivia con 4.000 hombres que a tal efecto situó en la localidad de Puno. La herida que recibió Sucre en Chuquisaca serviría luego para reconocer sus restos mortales perdidos.

Electo en 1827 Presidente de la nueva República de Bolivia, fundada por el Libertador, Simón Bolívar, la administración de Sucre fue ejemplar, al punto que muchos consideran que no ha sido superada, ni imitada siquiera hasta ahora, en ninguno de los Estados sudamericanos, ni aún en aquellos mejor regidos.

Sin embargo, luego de establecida la República en el Alto y Bajo-Perú, cuando los poderes públicos de las nuevas naciones se esforzaban por afianzar la libertad y hacer perdurable la independencia, las ambiciones antipatrióticas y los intereses mezquinos de aquellas localidades se desbordaron y se activó la sedición para corromper la disciplina y la moral del ejército auxiliar libertador, lo que condujo hasta el terreno fatal de la sublevación y los motines en los cuarteles.

La traición alentó el atentado, luego de lo cual Sucre renunció a la Presidencia de Bolivia, expresando al presentarse ante el Congreso:

 

“ … Y aunque por resultado de instigaciones extrañas llevo roto este brazo que en Ayacucho terminó la guerra de la Independencia americana y que destruyó las cadenas del Perú y dio ser a Bolivia, me conformo cuando en medio de difíciles circunstancias, tengo mi conciencia libre de todo crimen”.

 

Quienes ambicionaban el poder en Bolivia nunca hubieran podido aceptar el gobierno de un hombre de virtudes, justo y trabajador como Sucre, y aunque fracasaron en abril de 1828 continuaron intentando deshacerse de él, objetivo que persiguieron hasta que la vida del noble héroe fue destruida en el paso de Berruecos, el 4 de junio de 1830.

17 de abril de 1818 │ Intentan asesinar al Libertador

Tal día como hoy, hace 200 años, intentaron asesinar al Libertador Simón Bolívar, en un sitio conocido con el nombre del Rincón de los Toros, lo que actualmente es una población de lapParroquia Ortíz, estado Guarico, llamada San José de Tiznados.

Simón Bolívar se encontraba en este lugar con el fin de reunir sus tropas a las de Páez para enfrentar a los realistas. El coronel Rafael López, de las filas españolas, tenía la misión de impedir esta acción. Para esto, consiguió irrumpir en el campamento de los patriotas, enviando como espía a un capitán apellidado Renovales, quien ingresó junto con ocho hombres armados, disparando a quema ropa hacia la hamaca donde se encontraba sentado Simón Bolívar.

 Uno de los disparos pasó por encima de la cabeza del prócer, quien observó cómo el disparo hería en el cuello al caballo donde intentaba escapar. Bolívar tuvo que huir amparado por la oscuridad del llano que, junto a la muerte de varios hombres, incluyendo dos de sus edecanes, hizo pensar a Renovales que había cumplido su cometido de asesinar al Libertador.

Inmediatamente, López envió a sus hombres a atacar a las tropas revolucionarias y derrotarlas por sorpresa, en medio de la confusión y el desconsuelo, pues creían haber perdido a su líder. El mismo Simón Bolívar relató los hechos ocurridos:

“Diego Ibarra (Edecán de Bolívar), regresó en aquel momento; yo estaba sentado en mi hamaca, poniéndome las botas; Santander seguía hablando conmigo; Ibarra se acostaba, cuando una fuerte descarga nos sorprende. El general Santander gritó en el mismo instante: ¡El enemigo! Los pocos que éramos nos pusimos a correr hacia el campo abandonando nuestros caballos y cuanto había en la mata. La oscuridad nos salvó, pero enseguida vino el ataque al campamento donde 900 patriotas fueron derrotados por unos 500 realistas. Me encontraba perdido en medio de la sabana”.

López murió en el ataque y Renovales quedó al mando, cantando victoria. Sin embargo, Leonardo Infante, uno de los más formidables lanceros del llano, hizo prodigios de valor aquella trágica noche. Fue él quien, en medio del desesperado combate, derribó de un disparo a un oficial español, le quitó el caballo y se lo llevó al Libertador.

“...Cuando vino hacia mí Leonardo Infante y me dio un caballo que había arrebatado a los españoles. Fue así como pude unirme a nuestras tropas”.

12 de abril de 2002 │ Un día de dictadura en Venezuela

Hace 16 años el pueblo venezolano despertó lleno de  confusión y desaliento ante el anuncio de la supuesta renuncia del entonces Presidente de la República, Comandante Hugo Chávez Frías, cuando en realidad lo que se había producido desde el día anterior había sido un Golpe de Estado en el cual generales disidentes, amenazando con bombardear el Palacio de Miraflores, lograron apresar al Primer Mandatario Nacional.

A las 3:55 de la madrugada de aquel día de dictadura, antes de ser movilizado desde Miraflores para ser trasladado a Fuerte Tiuna, el presidente constitucional, escribió una nota en la cual expresó: “No he renunciado, soy un Presidente prisionero”.

A las 5:00 de la mañna, el jefe del gremio patronal, Pedro Carmona Estanga, flanqueado por militares golpistas, había anunciado al país que se encontaba al frente de un gobierno de transición, y una hora más tarde el conductor del programa televisivo 24 Horas, Napoleón Bravo, que transmitía Venevisión, dio los buenos días a la audiencia y enseguida anunció: "Tenemos nuevo Presidente”, frase que estremeció al país. Seguidamente leyó una carta, supuestamente firmada por el Comandante Chávez, aunque nunca mostró dicho documento en cámara, en la cual el Presidente anunciaba su renuncia irrevocable al cargo.

A primeras horas de la mañana se pusieron en marcha los planes dispuestos por los golpistas  para desintegrar la gestión del Gobierno Bolivariano. Reunidos en el Palacio de Miraflores, procedieron a disolver la Asamblea Nacional, y dejaron sin efecto 49 leyes que el Presidente Chávez había aprobado en el 2001 por vía Habilitante. Los responsables de los demás poderes públicos también fueron destituidos y fue eliminada la palabra “Bolivariana” del nombre de la República de Venezuela. El documento, anunciado como Acta de Constitución del Gobierno de Transición Democrática y Unidad Nacional, aunque luego ingresaría a la historia como  Decreto Carmona, ratificó el gope de Estado.

Líderes opositores como Henrique Capriles Radonski y Leopoldo López participaron en los planes del golpe de Estado, irrespetando la democracia y la Constitución aún vigente en nuestro país. Capriles y López, en aquel entonces alcaldes de los municipios Baruta y Chacao, respectivamente, encabezaron la persecusión de distintos funcionarios del gobierno revolucionario, secundados por sus autoridades policiales; acosaron la embajada de Cuba y amenazaron con incendiar el lugar donde aparentemente se encontraba Diosdado Cabello y otros políticos revolucionarios.

Ramón Rodríguez Chacín, entonces Ministro de Justicia, fue sometido a la violencia física y verbal, y señalado como “culpable y asesino” por las muertes del 11 de abril. Estos hechos fueron transmitidos en vivo, para hacer creer al país que Chacín era el responsable.

El entonces Fiscal General de la República, Isaías Rodríguez, fue el primero en denunciar la violación de la democracia venezolana, al denunciar a través de los medios que estábamos en presencia de un Golpe de Estado, logrando hacerlo antes que su declaración fuese sacada del aire, lo cual ocurrió casi inmediatamente.

El pueblo chavista comenzó a tomar sus propias medidas, a pesar de presenciar el acto de juramentación de Carmona Estanga. Miles de simpatizantes empezaron a acercarse al Palacio de Miraflores, y en pocas horas la multitud fue abrumadora. Ya en horas de la noche, se habían multiplicado los miles de caraqueños instalados a los alredores de la sede del Gobierno para exigir el retorno del Presidente electo democráticamente, Hugo Chávez, gritando: “Él no ha renunciado, lo tienen secuestrado.”

El amor al padre de la revolución Bolivariana, del socialismo y la democracia protagónica se consolidó aquella noche del 12 de abril, cuando la presión popular logró en pocas horas el restablecimiento del orden constitucional y el regreso de la democracia venezolana, que grupos oligárquicos intentaron violentar en abril de 2002.

11 de abril de 2002 │ Golpe de Estado en Venezuela

Tal día como hoy, hace 16 años, el pueblo bolivariano fue atropellado durante angustiosas horas por la arremetida furiosa del golpismo fascista que, apoyándose en las pretensiones oligárquicas de sectores apátridas, quiso usurpar el poder y defenestrar al entonces presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, el Comandante Eterno, Hugo Rafael Chávez Frías.

Desde principios de aquella trágica semana, partidos políticos, organizaciones sindicales y patronales de oposición convocaron a un paro cívico nacional. El día 11, Caracas amaneció convulsionada, y mucha gente marchó desde el Parque del Este hasta PDVSA-Chuao, destino que sería luego desviado hacia el Palacio de Miraflores con el propósito de derrocar al Presidente.

No obstante, en los alrededores de la sede del Gobierno Nacional, se mantuvo concentrado, en vigilia espontánea, sin que nadie se lo exigiese,  un pueblo valiente y resteado con su líder, dispuesto a cuidar al Presidente y defender la revolución.

El Alto Mando militar intentó calmar a la población, y el general Lucas Rincón, entonces Inspector de las Fuerzas Armadas señaló, en cadena nacional de televisión, que sólo existían algunos focos de violencia, que ningún oficial había renunciado, y que el presidente Chávez se hallaba en su despacho. Mientras, la marcha opositora se dirigía hacia el lugar donde se encontraban los miles de simpatizantes del gobierno, en los alrededores del palacio.

Cerca de las cuatro de la tarde, el caos se desató. La Policía Metropolitana, la Guardia Nacional y francotiradores no identificados, así como pistoleros también desconocidos, protagonizaron un enfrentamiento que arrojó un total de 20 muertos y dejó más de 100 personas heridas.

El presidente Chávez convocó entonces a una cadena nacional, pero los medios de comunicación privados dividieron las pantallas mientras el primer mandatario se dirigía al país y, luego de un rato, la señal de las televisoras se convirtió en estática y la imagen salió del aire. Aunque sería restablecida en algunos minutos, ya el nerviosismo se había apoderado de la población.

Aquella violenta intentona condujo a la prisión temporal del Presidente y la efímera usurpación del poder que llevó a cabo Pedro Carmona Estanga.

Al recordar hoy aquel día infame, la conciencia revolucionaria se mantiene viva en millones de mujeres y hombres que, inspirados en el legado libertario del Comandante Hugo Chávez Frías, no desmayan en la lucha por garantizar la Patria Socialista, haciendo frente a los múltiples ataques que sin cesar pretenden destruir los logros alcanzados y negar los justos derechos de un pueblo que tantos esfuerzos y sacrificios ha hecho en reafirmación de su apoyo y compromiso permanente con la Revolución Bolivariana.

10 de abril de 1892 │ Creación del Partido Revolucionario Cubano

Hace 126 años, el 10 de abril de 1892, fue creado el Partido Revolucionario Cubano (PRC), fundado por José Martí en los Estados Unidos, que entonces era el principal núcleo de los emigrados cubanos.

El partido fue proclamado oficialmente para garantizar la organización de la guerra y lograr con ella la independencia definitiva de Cuba. La tendencia liderada por José Martí nació no para dirigir la guerra, sino para coordinarla dentro y fuera de Cuba.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace 89 años murió en la ciudad de Valencia (estado Carabobo) el médico, historiador y lingüista venezolano Lisandro Alvarado, quien dedicó gran parte de su vida a los estudios relacionados con la lingüistica y la lexicografía.

Entre sus obras destacan Ideas sobre la evolución del español en Venezuela (1903), siguiendo con el Glosario de voces indígenas en Venezuela (1921), Alteraciones fonéticas del español en Venezuela (1929) y el Glosario del bajo español en Venezuela (1929). Sus obras completas fueron recopiladas en 8 volúmenes y publicadas a mediados del siglo XX.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace 99 años murió asesinado el revolucionario Emiliano Zapata, víctima de una celada en la hacienda de Chinameca, en México.

Zapata, quien fuera una de las figuras claves de la Revolución Mexicana, encabezó el movimiento más radical de Latinoamérica en la primera mitad del siglo XX y encarnó la lucha por la mejora de las condiciones de las clases menos favorecidas.

Sus principios y propuestas siguen siendo hoy en día un punto de referencia en gran parte del campesinado mexicano. En su país fue conocido como el "Atila del sur" pues encabezó la lucha agraria en su Estado natal de Morelos, en el sur del país. A él se le atribuye el lema "la tierra es de quien la trabaja".