25 de mayo de 1881 │ Himno Nacional de Venezuela

Tal día como hoy, hace 136 años, la canción patriótica Gloria al Bravo Pueblo fue decretada como Himno Nacional de Venezuela por el entonces Presidente, Antonio Guzmán Blanco.

Nuestro Himno Nacional surgió como un canto emocional en un momento de inspiración patriótica, pues apenas se dieron los hechos del 19 de abril de 1810, una de las primeras tareas fue la composición de una canción que pudieran entonar, en concordancia con el momento de exaltación que vivían.

Se ha dicho usualmente que el autor de la letra del Gloria al Bravo Pueblo fue el médico y poeta caraqueño Vicente Salias, quien en un momento de euforia improvisó la canción en una de las sesiones de la Sociedad Patriótica.

Ahora bien: ¿fue, en realidad, Vicente Salias el autor de la letra del Gloria al Bravo Pueblo? El investigador Alberto Calzavara, quien falleció en plena capacidad creadora, en 1988, sostiene en su libro Historia de la Música en Venezuela que el compositor de la letra del Himno Nacional fue el maestro Andrés Bello.

Naturalmente, no es una opinión alegre, sino basada en la afirmación categórica contenida en el periódico caraqueño La Opinión Nacional, de 1874, que dice así: "El Americano del 16 de febrero último trae como regalo a sus numerosos suscriptores de todos los países que hablan el español el Himno Nacional de Venezuela, el célebre y heroico Gloria al bravo pueblo cuya letra compuso el ilustre venezolano Andrés Bello...".

Se refiere a un encarte del periódico El Americano, de París, en febrero de 1874. Para esta fecha gobernaba Venezuela Guzmán Blanco, quien en 1881 oficializaría el Gloria al bravo pueblo como Himno de Venezuela. En 1874, sin embargo, nadie se sorprendió de la información reproducida en La Opinión Nacional, ni hubo objeciones a dicha aseveración. En el Decreto de Guzmán Blanco no figuran los nombres de los autores del Himno, quizás porque las autoridades no tenían seguridad de quiénes fueron, o porque eran demasiado conocidos sus autores.

Con respecto al autor de la música, el mismo periódico caraqueño agrega esta información concluyente, refiriéndose a la canción que ya desde 1840 se conocía como la Marsellesa Venezolana: "La música, como nadie lo ignora en este país, es obra de nuestro fecundo compositor Lino Gallardo, quien interpretó felizmente en ella el ardor épico de nuestros pueblos en la época gloriosa de nuestra independencia nacional ... ".

Con respecto a Lino Gallardo la situación cambia. No sólo la tradición oral de la familia Gallardo y de numerosos personajes de la época dan fe de que la música del Himno la escribió este fervoroso patriota, sino que aparece su nombre en partituras antiguas, lo que no ocurre con Landaeta.

Lino Gallardo fue uno de los pocos pardos que desde el principio apoyaron el movimiento revolucionario. Luego del 19 de abril se le veía recorrer las calles de la capital entonando las canciones patrióticas que componía. Fue autor de la Canción Americana (181l), así como de la canción patriótica Tu Nombre, Bolívar, la fama elevó (1827).

Guzmán Blanco firmó el decreto el 25 de mayo de 1881, cuidándose mucho de no nombrar a los autores del Himno, gracias a lo cual todavía se polemiza y se trabaja en busca de la verdad. Pese a todo, como autores del Himno Nacional, oficialmente se sostiene aún la opinión generalizada de que fueron Vicente Salias y Juan José Landaeta.

En todo caso, el Gloria al bravo pueblo ha sido -y continuará siendo- durante toda nuestra historia republicana un símbolo que reúne en sí los máximos valores de la venezolanidad en nuestra búsqueda permanente de la libertad, la igualdad y la justicia social.

24 de mayo de 1822 │ Batalla de Pichincha

Tal día como hoy, hace 195 años, en las faldas del volcán Pichincha (Ecuador), Antonio José de Sucre libró la gloriosa Batalla de Pichincha, en la cual enfrentó y venció a las fuerzas realistas comandadas por el general Melchor de Aymerich y Villajuana, asegurando la independencia de las provincias que pertenecían a la Real Audiencia de Quito, conocida entonces como la Presidencia de Quito, de la que finalmente emergió la República del Ecuador.

Sucre tuvo que sortear una gran desventaja inicial, pues los realistas se hallaban bien posicionados en Quito, mientras que el Ejército Libertador debió ascender hasta las alturas del volcán Cotopaxi y dormir recostado contra sus paredes, cubiertas de nieves perpetuas, para no ser descubiertos. Luego, las tropas de Sucre debieron atravesar la ciudad de sur a norte durante la noche, y escalar los quebraderos del volcán Pichincha, a 4.600 metros de altura, hasta alcanzar, a las ocho de la mañana del día 24, la cima del volcán, revirtiendo de esa manera su adversa posición anterior.

Al amanecer de aquel día de mayo, Aymerich, advertido por sus centinelas de la maniobra de Sucre, ordenó a su ejército de 1.894 hombres ascender la montaña lo más pronto posible, para presentar batalla. Tras iniciarse el combate, y a pesar del poco espacio para maniobrar entre profundos barrancos y densos matorrales, los soldados de la libertad proclamaron a mediodía su victoria en la cima del Pichincha. El triunfo quedó sellado con la capitulación que Sucre concedió al Mariscal Aymerich al día siguiente, 25 de mayo de 1822. De esa manera, el Gran Mariscal de Ayacucho dio libertad al territorio que conforma hoy la República de Ecuador y facilitó su incorporación a la Gran Colombia, al tiempo que hizo posible la posterior liberación del Perú.

19 de mayo de 1895 │ Muere en combate José Martí

Hace 122 años falleció José Martí, figura cumbre de la historia y la literatura de Cuba, quien fuera llamado Apóstol de la Libertad de ese país, y uno de los más destacados dirigentes contra el colonialismo español y contra el expansionismo norteamericano.

Fundador del Partido Revolucionario Cubano, unificó las fuerzas que condujeron la denominada como Guerra Necesaria, iniciada en febrero de 1895.

José Martí cayó muerto en combate contra el ejército español, en Dos Ríos. Los españoles se apoderaron del cadáver y, luego de comprobar que se trataba del líder cubano, le enterraron en el cementerio de Santa Ifigenia en la Ciudad de Santiago de Cuba. 

17 de mayo de 2009 │Fallece Mario Benedetti

Tal día como hoy, hace ocho años, falleció en Montevideo, Uruguay, Mario Orlando Hardy Hamlet Brenno Benedetti Farrugia, o simplemente Mario Benedetti, poeta y escritor uruguayo, quien alcanzó fama mundial gracias a una extensa obra literaria, que incluyó más de 80 títulos de diversos géneros, algunos de los cuales han sido traducidos a más de 20 idiomas.

Su trabajo abarcó los géneros narrativo, dramático y poético. También incursionó en el ensayo, y su voz fue registrada en varias ocasiones recitando sus poemas. En su vasta producción destacan las novelas La tregua (1960) y Gracias por el fuego (1965); el ensayo El escritor latinoamericano y la revolución posible (1974); los cuentos de Con y sin nostalgias (1977) y los poemas de Viento del exilio (1981). El cantautor español Joan Manuel Serrat musicalizó varios de sus poemas en el disco El sur también existe.

Nacido en Paso de los Toros, Uruguay, el 14 de septiembre de 1920, fue hijo de Brenno Benedetti y Matilde Farrugia, quienes se trasladaron a Montevideo cuando el futuro escritor tenía cuatro años de edad. Desde los catorce años tuvo que trabajar, y sólo  completaría sus estudios secundarios como alumno libre, lo que le proporcionó experiencia directa sobre lo que sería un tema constante de su literatura, la alienación del trabajo.

Su primera novela, Quién de nosotros..., apareció en 1953, pero sería La Tregua, en 1960, la obra que atraería sobre Benedetti el prestigio y el reconocimiento tanto del público como de la crítica. La novela superó el centenar de ediciones, siendo traducida a diecinueve idiomas y llevada al teatro, la radio, la televisión y el cine.

Junto a miembros del Movimiento de Liberación Nacional - Tupamaros, Benedetti fundó en 1971 el Movimiento de Independientes 26 de Marzo, que integró la coalición de izquierda Frente Amplio. Ese frente político sería frustrado en 1973 cuando, tras un Golpe de Estado, Benedetti tiene que renunciar a su cargo en la universidad y abandonar Uruguay. Durante varios años llevó una vida errante, residiendo en Argentina, Perú, Cuba y España, alejado de su patria y de su esposa, quien permaneció en Uruguay, cuidando a las madres de ambos.

En Cuba se incorpora al Consejo de Dirección de Casa de las Américas, en 1976, y cuatro años después se traslada a España, iniciando una colaboración semanal en el diario El País. El Consejo de Estado de Cuba le concedió en 1982 la Orden Félix Varela, y al año siguiente se residencia en Madrid. Volvería a Uruguay en 1993, para iniciar lo que denominó su período de desexilio, que sirvió como eje temático para algunas de sus obras.

El 30 de noviembre de 1996, Benedetti recibió el Premio Morosoli de Plata de Literatura, en Uruguay, gracias a los aportes de su obra narrativa. El mismo año, junto a otros cincuenta escritores, fue distinguido por el Gobierno de Chile con la Orden al Mérito Docente y Cultural Gabriela Mistral, y en  1999 le fue conferido el VIII Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana.

El 18 de diciembre de 2007, en la sede del Paraninfo de la Universidad de la República, en Montevideo, Benedetti recibió de manos del Comandante Eterno, Hugo Chávez, la "Condecoración Francisco de Miranda", la más alta distinción que confiere el gobierno de Venezuela, por aportes realizados a la ciencia, la educación o al progreso de los pueblos. Ese mismo año, la República Bolivariana de Venezuela le otorgó el Premio ALBA.

Mario Benedetti falleció en Montevideo el 17 de mayo de 2009, a los 88 años de edad. Su velatorio se realizó con honores patrios en el "Salón de los Pasos Perdidos" del Palacio Legislativo de Uruguay, ceremonia a la que asistieron miles de compatriotas, para rendir homenaje póstumo a quien dedicó su vida y su obra a engrandecer los horizontes de la libertad humana a través de una literatura comprometida con los más altos valores de la humanidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El 17 de mayo es el Día Mundial de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información, fecha con la cual se destacan, de manera simultánea, dos importantes realidades del mundo contemporáneo, las Telecomunicaciones, que han permitido el intercambio entre los diversos pueblos y culturas a niveles jamás antes alcanzados, y la Sociedad de la Información que, entre otros factores, ha sido posible conceptual y prácticamente, gracias a los ingentes avances del primer campo.

Desde 1969, la Unión Internacional de Telecomunicaciones conmemora el 17 de mayo de cada año la firma del primer Convenio Telegráfico Internacional y el establecimiento de la Unión Internacional de Telecomunicaciones como Día Mundial de las Telecomunicaciones. La Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) es un organismo especializado de las Naciones Unidas, encargado de regular las telecomunicaciones, a nivel internacional, entre las distintas administraciones y empresas operadoras.

En noviembre de 2005, la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información pidió a la Asamblea General de las Naciones Unidas que declarara el 17 de mayo como el Día Mundial de la Sociedad de la Información.

Un año después, la Conferencia de Plenipotenciarios de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, reunida en Antalya (Turquía), decidió celebrar ambos eventos, Día Mundial de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información, el 17 de mayo.

La celebración de la fecha es una forma de contribuir a un mejor conocimiento de las posibilidades que pueden brindar Internet y otras tecnologías de la información, así como las comunicaciones a las sociedades y economías, al igual que las diferentes formas de reducir la brecha digital existente en el acceso a las tecnologías de la información y las comunicaciones en el mundo, específicamente las Telecomunicaciones e Internet, con el fin de preparar planes de acción y políticas para reducir dicha desigualdad.

En ese sentido, la Asamblea insta a los Estados miembros de las Naciones Unidas a construir una sociedad de la información centrada en las personas, integradora y orientada al desarrollo. 

 

 

 

 

 

 

 

 

El 17 de mayo es también el Día Mundial de la Hipertensión, enfermedad crónica caracterizada por un incremento continuo de las cifras de presión sanguínea en las arterias.

Aunque no hay un umbral estricto que permita definir el límite entre el riesgo y la seguridad, de acuerdo con consensos internacionales, una presión sistólica sostenida por encima de 139 mmHg o una presión diastólica sostenida mayor de 89 mmHg, están asociadas con un aumento medible del riesgo de aterosclerosis y por lo tanto, se considera como una hipertensión clínicamente significativa.1

La Hipertensión Arterial (HTA) se asocia a tasas de morbilidad y mortalidad considerablemente elevadas, por lo que se considera uno de los problemas más importantes de salud pública, especialmente en los países desarrollados, afectando a cerca de mil millones de personas a nivel mundial. Se trata de una enfermedad asintomática y fácil de detectar; sin embargo, cursa con complicaciones graves y letales si no se trata a tiempo. La hipertensión crónica es el factor de riesgo modificable más importante para desarrollar enfermedades cardiovasculares, así como para la enfermedad cerebrovascular y renal.

La HTA, de manera silente, produce cambios en el flujo sanguíneo, a nivel macro y microvascular, causados a su vez por disfunción de la capa interna de los vasos sanguíneos y el remodelado de la pared de las arteriolas de resistencia, que son las responsables de mantener el tono vascular periférico. Muchos de estos cambios anteceden en el tiempo a la elevación de la presión arterial y producen lesiones orgánicas específicas.

En el 90% de los casos la causa de la HTA es desconocida, por lo cual se denomina «hipertensión arterial esencial», con una fuerte influencia hereditaria. Entre el 5 y 10% de los casos existe una causa directamente responsable de la elevación de las cifras tensionales. A esta forma de hipertensión se la denomina «hipertensión arterial secundaria» que no sólo puede en ocasiones ser tratada y desaparecer para siempre sin requerir tratamiento a largo plazo, sino que además, puede ser la alerta para localizar enfermedades aún más graves, de las que la HTA es únicamente una manifestación clínica.

A la hipertensión se la denomina «la plaga silenciosa del siglo XXI». El Día Mundial de la Hipertensión es ocasión propicia para formar conciencia sobre esta enfermedad altamente perjudicial para nuestra salud, y generar conciencia en torno a la importancia de llevar una vida sana, así como el control medio de apropiado para advertir a tiempo cualquier riesgo.

Específicamente, para controlar los valores de HTA se recomienda mantener un peso corporal regular, sin excesos; reducir el consumo de sal a 4-6 gramos al día; minimizar la ingesta de productos preparados y en conserva, así como de alcohol; realizar ejercicio físico, preferentemente pasear, correr moderadamente, nadar o ir en bicicleta, de 30 a 45 minutos, un mínimo de 3 veces por semana; reducir el consumo de café, abandonar el hábito de fumar e ingerir alimentos ricos en potasio, como legumbres, frutas y verduras, adoptando una dieta rica en ácidos grasos poliinsaturados y baja en grasas saturadas.

16 de mayo de 1825 │ El Libertador funda la República de Bolivia

Tal día como hoy, hace 192 años, el Libertador, Simón Bolívar, expidió el Decreto de creación de la actual República de Bolivia, que se concretaría plenamente meses más tarde, cuando la Asamblea Deliberante aprobó el 11 de agosto de 1825 la ley de Premios y Honores a los Libertadores, en cuyo primer artículo indicaba que el nuevo Estado recibiría el nombre de "República de Bolívar".

Meses después, en honor al Libertador, la nueva República adoptó oficialmente el nombre de Bolivia, el 3 de octubre de 1825, y el Libertador, al aceptar el honor de que el nuevo país llevara su nombre, tras ser designado primer Presidente por la Asamblea Deliberante, bautizó a Bolivia como su «Hija Predilecta».

Bolivia, (en lengua quechua, Bulibya Mamallaqta; aimara, Wuliwya Suyu; guaraní, Tetã Volívia), tiene actualmente el nombre oficial de Estado Plurinacional de Bolivia. El territorio boliviano es el sexto más extenso de América Latina y comprende varios espacios geográficos como la Cordillera de los Andes, el Altiplano, la Amazonía, El Pantanal, y el Chaco, siendo uno de los países con mayor biodiversidad del mundo, además de contar con el Lago Titicaca (compartido con Perú), el lago navegable a mayor altura del mundo, así como el Salar de Uyuni, el mayor depósito de sal y litio del planeta, al igual que la mayor planicie de sal continua.

 

 

 

 

 

 

 

 

Tal día como hoy, hace 100 años, nació en Sayula, Jalisco (México), Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno, escritor, guionista y fotógrafo mexicano, quien se dio a conocer simplemente como Juan Rulfo, autor de El llano en llamas (1953) y Pedro Páramo (1955), obras que le hicieron ser reconocido como uno de los más prestigiosos escritores en lengua española del siglo XX.

Destacado exponente del movimiento literario denominado realismo mágico, sus ficciones presentan una combinación de realidad y fantasía, cuya acción se desarrolla en escenarios americanos, y sus personajes representan y reflejan el tipismo del lugar, con sus grandes problemáticas socio-culturales entretejidas con el mundo fantástico.

Por su novela Pedro Páramo, obtuvo el Premio Nacional de Literatura de México en 1970. En 1976 fue elegido miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, donde tomó posesión de la silla XXXV el 25 de septiembre de 1980. Rulfo ganó el Premio Príncipe de Asturias de España en 1983. Este insigne escritor latinoamericano falleció en México, D.F., el 7 de enero de 1986, a la edad de 68 años.

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace 111 años nació en Caracas Arturo Uslar Pietri, autor de una amplia obra en los ámbitos literario, histórico y político, testigo y protagonista directo de importantes sucesos de la historia contemporánea de Venezuela.

En 1928 publicó su primer libro, Barrabás y otros relatos, y 1931 publicó en Madrid, España, su primera gran obra, Lanzas Coloradas. El 14 de julio de 1936 publicó en el diario caraqueño “Ahora” uno de sus más famosos ensayos, Sembrar el Petróleo. En televisión condujo programas como Valores Humanos y Cuéntame a Venezuela, siendo el primer intelectual venezolano que utilizó la TV como medio difusor de la cultura.

Obtuvo el Premio Nacional de Literatura (1952-1953), galardón que recibiría nuevamente en 1982. El Ministerio de Información y Turismo de España le otorgó en 1972 el Premio Hispanoamericano de Prensa "Miguel de Cervantes", y en 1990 el Premio "Príncipe de Asturias", Mención Letras, por su condición de "creador de la Novela Histórica Moderna Latinoamericana". Ganó en 1991 el Premio Internacional de Novela "Rómulo Gallegos", por su obra La Visita en el Tiempo, convirtiéndose de esta manera en el primer venezolano que obtuvo esa distinción. Arturo Uslar Pietri falleció en Caracas el 26 de febrero de 2001.